El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, volvió a emitir un pronunciamiento contra los grupos armados ilegales que operan en el territorio nacional. En el marco de la séptima jornada de empalmes regionales desarrollada en la Gobernación del Tolima junto a la mandataria departamental Adriana Matiz, de la Espriella dirigió un ultimátum directo a los cabecillas de las disidencias de las FARC y de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Clan del Golfo). Durante la reunión con las autoridades civiles y militares de la zona, el próximo jefe de Estado fijó un plazo límite de diez días para que los delincuentes se sometan a la justicia antes de su juramentación oficial el próximo 7 de agosto.
🇨🇴‼️ | En un discurso aplastante, Abelardo de la Espriella le envió un mensaje a gran parte de los cabecillas de las disidencias y miembros del Clan del Golfo en Tolima y grupos de delincuencia: “Los vos a trasladar el ocho de agosto a un lugar en el que no ingrese ni la señal de… pic.twitter.com/yB5GiUNHSo
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 29, 2026
Durante su alocución, el mandatario electo individualizó a los principales generadores de violencia en la región andina. Dirigiéndose a la estructura armada al mando de alias Iván Mordisco, de la Espriella exhortó a someterse a "Jhan Carlos Rodríguez Masmela, alias Chapolo; Sneider García, alias El Viejo; alias El Enfermero y Piolín", advirtiendo enfáticamente que:
"Diez días para que se entreguen; de lo contrario, sabrán lo duro que muerde el tigre", enfatizó.
Entre los mencionados destaca alias Chapolo, señalado como el principal responsable de extorsiones y atentados en municipios como Chaparral, San Antonio y Rioblanco, y por quien las autoridades ofrecen hasta 200 millones de pesos de recompensa.

La advertencia de la nueva administración se extendió además a otras facciones y redes delictivas. De la Espriella increpó a Eduardo Ortiz, conocido como alias Eduardo (integrante de las disidencias bajo el mando de alias Calarcá Córdoba), así como a alias Ronald o Ratón, jefe local del Clan del Golfo. En el mismo tono, lanzó una dura recriminación contra la delincuencia común que opera desde los centros penitenciarios, haciendo alusión explícita a
"Alias Tinejo, recluido en la cárcel de Valledupar que sigue extorsionando a los comerciantes de la región", puntualizó el próximo presidente.
Estos señalamientos forman parte de la estrategia militar y de orden público que caracterizará la gestión del ejecutivo que asumirá funciones a principios de agosto. Abelardo de la Espriella ha insistido en que su gobierno revertirá los lineamientos en materia de negociación con organizaciones al margen de la ley. La postura del presidente electo implica el desmantelamiento definitivo del programa de Paz Total impulsado por la administración saliente de Gustavo Petro, prometiendo en su lugar una ofensiva de la Fuerza Pública en todo el país.
El ambiente político regional ha respondido con atención al mensaje, en especial en un departamento donde los gobernadores opositores al gobierno saliente venían solicitando un incremento en la presencia de las Fuerzas Militares. Con este ultimátum, la administración entrante busca marcar la pauta de su política de "cero tolerancia" frente al crimen organizado previo al inicio formal de su mandato.
(Con información de Revista Semana)