El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, trasladó al Gobierno de los Estados Unidos su compromiso de desvincular a la nación andina de la iniciativa global de la Ruta de la Seda promovida por la República Popular China. La revelación fue realizada por Nate Morris, nominado por el presidente Donald Trump como embajador en Bogotá, durante su comparecencia de confirmación ante el Senado estadounidense.
🇺🇸🇨🇴🇨🇳‼️ | Nate Morris, nominado a Embajador de Estados Unidos en Colombia, reveló que el Presidente Abelardo de la Espriella se comprometió a retirar al país del memorando de entendimiento que lo vinculaba a la Ruta de la Seda impulsada por China. Con la consigna "es Estados… pic.twitter.com/mOUGbzdAy1
— UHN Plus (@UHN_Plus) August 5, 2026
El giro estratégico dinamita el acuerdo alcanzado en mayo de 2025 bajo la administración saliente del socialista Gustavo Petro, cuando Bogotá suscribió un memorando de entendimiento con Pekín. Aquella declaración de intenciones buscaba profundizar la cooperación bilateral en áreas críticas como infraestructura, comercio, transferencia tecnológica e inversiones. No obstante, la inminente llegada del nuevo gobierno formalizará la ruptura de dicho instrumento diplomático en coincidencia con los actos de investidura previstos para este viernes.
Durante la audiencia legislativa en Washington, el diplomático designado dejó clara la postura de la Casa Blanca sobre la competencia geopolítica continental y la presencia de potencias extrarregionales en América Latina. Morris remarcó que el Ejecutivo entrante de Colombia mantendrá una consonancia plena con las prioridades de seguridad y comercio de la administración republicana, revirtiendo la apertura concedida al gigante asiático por la gestión anterior.

"Todas las naciones tienen que tomar una decisión, si es Estados Unidos o China, con quien quieren hacer negocios", declaró Nate Morris ante los senadores estadounidenses.
La victoria electoral de Abelardo de la Espriella frente al candidato de izquierda Iván Cepeda se produjo tras una contienda reñida que contó con el respaldo público y explícito de Donald Trump. El mandatario electo basó su plataforma exterior en la promesa de recomponer de forma irrestricta los lazos con Washington, superando un período de severas tensiones diplomáticas, sanciones e intercambio de descalificaciones verbales entre la Casa Blanca y el gobierno de Petro.
Para la administración de Washington, el compromiso asumido por De la Espriella constituye un triunfo táctico dentro de su estrategia para frenar la penetración económica y política de Pekín en el hemisferio occidental. Esta medida emula la presión diplomática ejercida recientemente sobre otros gobiernos de la región, como el de Panamá, al cual la Casa Blanca instó con éxito a no renovar sus acuerdos enmarcados en el proyecto comercial chino.
(Con información de Hola News)