La formación conservadora Alternativa para Alemania (AfD) ha firmado una victoria histórica en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental al consolidarse como la fuerza política más votada de la jornada con un contundente respaldo que roza el 38% de los sufragios. El resultado representa un profundo vuelco en la región norteña, desplazando por primera vez en 28 años al Partido Socialdemócrata (SPD) y confirmando el avance sistemático de la derecha alternativa en los estados del antiguo este germano.
Tras la difusión de las proyecciones, la dirigencia de AfD celebró el desempeño electoral como un mandato inequívoco del electorado para asumir las riendas del Ejecutivo regional. Liderados en la región por Leif-Erik Holm, los voceros del partido reclamaron la apertura de negociaciones con el resto de las fuerzas políticas con representación parlamentaria, haciendo un llamado a superar los vetos partidistas tradicionales para respetar la voluntad mayoritaria expresada en las urnas.
"Es un resultado sensacional. Tenemos claramente el mandato para gobernar y estamos dispuestos a dialogar con todos los partidos", afirmó Tino Chrupalla, colíder nacional de AfD.
La victoria de AfD ha causado una profunda sacudida en la centroizquierda y el conservadurismo tradicional. El SPD de la ministra presidente Manuela Schwesig retrocedió hasta el segundo lugar con un 35,5% de los apoyos, perdiendo la hegemonía regional que ostentaba desde 1998. Sin embargo, la peor parte se la llevó la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que sufrió la peor debacle de su historia en este estado báltico al desplomarse hasta el 5%, quedando al borde de perder la representación parlamentaria por completo.
De manera simultánea, la jornada electoral en la ciudad-estado de Berlín arrojó un escenario de polarización opuesto. En la capital germana, el partido poscomunista La Izquierda (Die Linke), liderado por la jurista Elif Eralp, se situó como la primera fuerza con el 25% de los sufragios, impulsado por una campaña centrada en la socialización de viviendas y la contención de los alquileres. No obstante, AfD también experimentó un crecimiento sin precedentes en la capital al ascender al 16% de los votos, confirmando la paulatina erosión de los partidos de centro a nivel nacional.
(Con información de Europa Press, El Mundo y DW)