La emergencia se desató la noche del martes cuando una embarcación civil volcó debido al fuerte oleaje en las inmediaciones de Toa Baja. En un acto de servicio inmediato, una patrulla de agentes federales acudió al lugar para prestar auxilio; sin embargo, la violencia del mar Caribe provocó que su propia embarcación también volcara, dejando a los cinco tripulantes a la deriva en aguas infestadas de corrientes peligrosas. La rápida activación del protocolo de búsqueda y rescate evitó una tragedia mayor, movilizando activos aéreos y marítimos de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Guardia Costera.
🇺🇸🇵🇷‼️ | En un operativo heroico, las Fuerzas Conjuntas de Acción Rápida de la Guardia Costera de EE.UU. rescataron a tres agentes federales y a dos civiles tras el naufragio de embarcaciones cerca de la Isla de Cabras en Puerto Rico, asegurando que todos se encuentran a salvo.… pic.twitter.com/rG9YmFPo52
— UHN Plus (@UHN_Plus) April 3, 2026
El operativo de extracción estuvo coordinado entre agencias federales y locales. Un helicóptero de la Policía de Puerto Rico logró poner a salvo a dos de los náufragos, mientras que una aeronave de la Guardia Costera desplegó a un nadador de rescate para recuperar a los tres restantes en medio de la oscuridad y el mar embravecido. Los cinco sobrevivientes fueron trasladados de urgencia al aeropuerto Fernando Luis Ribas Dominicci en San Juan, donde recibieron atención médica por heridas leves y signos de hipotermia, confirmándose que todos se encuentran fuera de peligro.
“Las condiciones marítimas eran extremadamente adversas, con olas de 10 pies que representaron un riesgo crítico tanto para las víctimas como para nuestros valientes equipos de rescate”, destacaron fuentes oficiales de la Guardia Costera tras concluir la misión con éxito.
Este incidente pone de relieve la importancia de la inversión en seguridad fronteriza y equipos de rescate que ha priorizado el gobierno de Donald Trump, asegurando que las agencias como CBP y la Guardia Costera cuenten con los recursos necesarios para operar en escenarios de vida o muerte. La presencia constante de patrullas federales en las costas de Puerto Rico no solo sirve para combatir el tráfico ilegal, sino que, como se demostró en Isla de Cabras, es la primera línea de defensa para salvar vidas en el mar.
Las autoridades han aprovechado este suceso para reiterar un llamado a la responsabilidad ciudadana. La costa norte de la isla sigue bajo advertencia por condiciones peligrosas para embarcaciones pequeñas, y se insta a los nautas a no desafiar la fuerza de la naturaleza sin verificar previamente los informes meteorológicos.