El jefe del Servicio Federal de Inteligencia (BND) de Alemania, Martin Jaeger, advirtió ante la Cámara Baja del Parlamento (Bundestag) que el país corre el riesgo de verse arrastrado a un conflicto armado con Rusia. El funcionario compareció junto a los directores de la inteligencia interior y de defensa para exponer la gravedad de la amenaza que representa el gobierno de Vladímir Putin.
Jaeger afirmó que la confrontación entró en una fase "más peligrosa" y acusó a Moscú de librar una guerra encubierta que no encaja en las categorías militares o jurídicas habituales. Asimismo, consideró "plausible" que se concreten acciones rusas selectivas de bajo impacto contra determinados Estados miembros de la OTAN, en un esfuerzo por testear la cohesión de la Alianza Atlántica.
Respecto a la situación interna, el titular del BND aseguró que el riesgo de atentados contra objetivos en Alemania sigue siendo "real y actual". Ubicó al país en una "zona gris" junto a los Estados bálticos y el flanco sureste aliado, denunciando provocaciones constantes de Rusia como violaciones del espacio aéreo para desafiar las defensas de la coalición.
El jefe del espionaje subrayó que el proyecto expansionista ruso va más allá de Ucrania y advirtió que es una ilusión creer que el fin de la guerra en ese territorio terminará con el conflicto. Jaeger rechazó la narrativa de que Occidente buscó esta confrontación y enfatizó que el apoyo a Kiev es un interés fundamental e irrenunciable de la política exterior alemana.
La intervención de los servicios secretos alemanes se produce en medio de un esfuerzo por intensificar la coordinación con los socios de la OTAN. Las agencias aliadas señalan una campaña sistemática de guerra híbrida por parte del Kremlin que combina actos de sabotaje, desinformación, ciberataques y presión militar directa en las fronteras europeas.
(Con información de EFE)