El Gobierno de Alemania ha destinado una partida financiera para la adquisición de 50.000 drones de ataque autoguiados con destino a las Fuerzas Armadas de Ucrania, según revelaron fuentes cercanas a la operación comercial. El masivo pedido militar se consolida formalmente como una de las mayores compras centralizadas de vehículos aéreos no tripulados (UAV) que un gobierno de Europa occidental haya financiado en favor de Kiev. La iniciativa busca robustecer las capacidades de defensa e intercepción en el frente de batalla.
🇩🇪🇺🇦‼️ | Alemania está financiando la compra de 50.000 drones de ataque Shrike para Ucrania marcando una de las mayores adquisiciones occidentales de este tipo para Kiev. Estos equipos están equipados con software de estadounidense Auterion para rastrear y golpear objetivos en… pic.twitter.com/s0VzK5jKJA
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 12, 2026
La flotilla contratada está constituida por drones de primera persona (FPV, por sus siglas en inglés) del modelo Shrike, desarrollados por la firma tecnológica SkyFall, uno de los principales fabricantes de material de defensa en Ucrania. Estas unidades tácticas de bajo costo operativo integran un software de guiado terminal provisto por la compañía de defensa estadounidense Auterion. Este componente informático capacita al dispositivo para fijar, rastrear y embestir de manera completamente autónoma objetivos terrestres en movimiento durante la fase final de su trayectoria de vuelo, anulando los sistemas de interferencia electrónica enemigos.

El director ejecutivo de Auterion, Lorenz Meier, confirmó la magnitud del contrato armamentístico, precisando que la transacción global asciende a unos 90 millones de euros (equivalentes a cerca de 103 millones de dólares). El directivo empresarial detalló que un lote inicial de estos drones de ataque ya fue recibido con éxito por las autoridades del Ministerio de Defensa de Ucrania en Kiev, mientras que el remanente de la producción se encuentra programado para ser despachado de forma paulatina a lo largo del presente año.
La empresa fabricante SkyFall corroboró la participación financiera de Berlín en el proyecto, aunque se abstuvo de revelar mayores precisiones contractuales debido a las cláusulas de confidencialidad vigentes. En esa misma línea de prudencia, tanto el Ministerio de Defensa de Alemania como su contraparte ucraniana declinaron emitir comentarios públicos u oficiales respecto al despliegue logístico.

El modelo Shrike, que ha operado con éxito en los teatros de operaciones desde 2023, ha comenzado a captar la atención de las potencias globales gracias a su rendimiento técnico. Recientemente, una variante denominada Shrike 10-F, desarrollada en cooperación con la firma británica Skycutter, lideró las pruebas de evaluación en una competencia coordinada por el Pentágono. Dicho certamen forma parte de un macroprograma del Departamento de Guerra de los Estados Unidos dotado con 1.100 millones de dólares para la compra masiva de municiones merodeadoras de un solo uso.
(Con información de Reuters)