El líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, murió durante los ataques ejecutados por Israel y Estados Unidos contra objetivos estratégicos del régimen iraní, según informó a Reuters un alto funcionario israelí. Hasta el momento, el régimen de Teherán no ha confirmado oficialmente su fallecimiento.
La ofensiva, que tuvo como blancos principales a la cúpula política y militar iraní, marca un punto de inflexión en la confrontación entre Occidente y la República Islámica. El presidente Donald Trump sostuvo que la operación buscó eliminar una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos y sus aliados, y afirmó que el régimen iraní representa el mayor patrocinador estatal del terrorismo en el mundo.
Cuatro décadas al frente del régimen islamista
Khamenei, de 86 años, asumió como líder supremo en 1989 tras la muerte del fundador de la República Islámica, el ayatollah Ruhollah Khomeini. Desde entonces, concentró el poder absoluto sobre las Fuerzas Armadas, el poder judicial, los servicios de inteligencia y los principales organismos religiosos del país.

Bajo su conducción, Irán se consolidó como un actor regional confrontativo frente a Estados Unidos e Israel, respaldando a grupos armados como Hezbollah y Hamas. Israel ha señalado reiteradamente que esa red de alianzas armadas representa una amenaza directa para su seguridad.
En el plano interno, el régimen reprimió con dureza múltiples olas de protestas sociales. Organizaciones de derechos humanos y gobiernos occidentales denunciaron en distintas ocasiones detenciones masivas y uso excesivo de la fuerza contra manifestantes.
Escalada militar y presión internacional
La muerte de Khamenei se produce en un contexto de fuerte escalada. En junio de 2025, Israel e Irán protagonizaron una guerra aérea de doce días que incluyó ataques contra instalaciones nucleares subterráneas iraníes y la eliminación de altos mandos militares.

Desde el ataque de Hamas contra Israel en octubre de 2023, el eje de aliados de Teherán ha sufrido importantes reveses. Hezbollah y Hamas enfrentaron ofensivas militares israelíes, mientras que el gobierno sirio de Bashar al-Assad, aliado clave del régimen iraní, cayó en diciembre de 2024.
El ministro de Defensa israelí había advertido el año pasado que Khamenei no podía seguir existiendo si continuaba promoviendo acciones contra Israel. La operación de este sábado parece haber llevado esa amenaza a la práctica.