La multinacional Amazon solicitó la aprobación de la autoridad de comunicaciones para desplegar más de 5.000 satélites en órbita baja. La iniciativa busca conectar de forma directa los dispositivos móviles en zonas sin cobertura de torres tradicionales. El proyecto intensifica la competencia en la industria aeroespacial frente al sistema desarrollado por la compañía SpaceX.
🇺🇸‼️ | Amazon solicitó autorización para desplegar una red global de 5,105 satélites que permitirá conectar teléfonos móviles directamente desde el espacio a partir de 2028. La compañía planea ofrecer llamadas, mensajes, datos y servicios de emergencia sin infraestructura… pic.twitter.com/goYIW7KDUJ
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 27, 2026
La red proyectada brindará servicios globales de mensajería y llamadas junto con conexiones de datos y alertas de emergencia. La estrategia se consolida tras la compra millonaria de la operadora espacial Globalstar por 11.600 millones de dólares. La transacción garantiza el acceso al espectro radioeléctrico indispensable para transmitir señales a los teléfonos inteligentes.
La propuesta comercial contempla alianzas con empresas tradicionales del sector de las telecomunicaciones como Vodafone y DirecTV. La red de la firma operará en paralelo con los acuerdos existentes con la tecnológica Apple para sus dispositivos. El esquema pretende expandir la conectividad sin competir directamente con las telefónicas locales.
El despliegue de los primeros satélites está programado para iniciar formalmente a partir del año 2028. La iniciativa se suma al desarrollo en curso de la constelación Amazon Leo enfocada en banda ancha fija. La expansión representa una apuesta multimillonaria para liderar la infraestructura de comunicaciones satelitales del futuro.

El mercado de conexión directa se convirtió en el principal frente de batalla para las mayores corporaciones tecnológicas del planeta. La firma Starlink mantiene actualmente acuerdos operativos con telefónicas de presencia global en el sector móvil. La entrada del gigante del comercio acelerará la innovación tecnológica y reducirá la brecha digital existente.
El desarrollo del proyecto requerirá inversiones multimillonarias para la fabricación y lanzamiento de la nueva flota espacial. La autorización regulatoria permitirá iniciar las pruebas operativas en las órbitas asignadas para la cobertura. La integración transformará la conectividad en regiones remotas y complejos entornos operativos.
La consolidación de estas redes reafirma el protagonismo del sector privado en la modernización de las comunicaciones globales. La expansión espacial asegurará el funcionamiento ininterrumpido de servicios esenciales ante desastres naturales o fallas terrestres. Las potencias tecnológicas disputarán el liderazgo del mercado mundial durante los próximos años.
(Con información de Bloomberg)