La firma de comercio electrónico Amazon confirmó la eliminación de un pequeño número de puestos de trabajo, afectando a menos de 1.000 empleados, principalmente en su división de tiendas. Los recortes alcanzaron a personal de atención al cliente, soporte para el mercado e ingeniería del negocio minorista, incluyendo trabajadores en India y el Reino Unido, como parte de un plan de reestructuración para simplificar procesos y reducir costes.
La medida de ajuste coincide con la preparación de un plan de inversión sin precedentes por 220.000 millones de dólares dedicado a la construcción de centros de datos, microchips y demás infraestructura clave para la inteligencia artificial (IA). Un portavoz de la compañía explicó a Business Insider que la reconfiguración organizativa busca optimizar la capacidad del equipo para innovar de forma rápida y enfocarse en sus prioridades estratégicas.
El anuncio generó inquietud entre la plantilla, canalizándose en foros internos donde los trabajadores expusieron dudas sobre las indemnizaciones, relocalizaciones dentro de la firma, el alcance en otros países y la continuidad del acceso a herramientas de trabajo. Asimismo, fuentes del sector indicaron que la perspectiva de reestructuraciones llevó a varios directivos a limitar la planificación de proyectos para los próximos trimestres.
Esta nueva reducción se suma al proceso de reorganización iniciado entre finales de 2025 y principios de 2026, período en el cual la empresa implementó recortes por cerca de 30.000 empleos corporativos. En enero de 2026 se confirmó una ronda que afectó a unos 16.000 trabajadores de oficinas, sumada a una ola previa de 14.000 puestos, lo que representó aproximadamente el 10% de su plantilla administrativa global.
Las divisiones de computación en la nube (AWS) y el negocio minorista han sido las áreas con mayor impacto tras estas medidas. Según la visión corporativa de la firma fundada por Jeff Bezos, la eliminación de niveles burocráticos resulta necesaria para agilizar la toma de decisiones y aumentar la productividad en un entorno altamente competitivo.
La decisión de Amazon refleja la tendencia predominante en el sector tecnológico, donde las principales multinacionales reasignan capital operativo hacia la expansión de capacidades avanzadas en inteligencia artificial. La combinación de contención del gasto corporativo y grandes desembolsos de capital marca la estrategia de la compañía para preservar su posición de liderazgo en el mercado.
(Con información de Infobae)