El ministro de Exteriores saudí Faisal bin Farhan afirmó ante la cumbre de los BRICS que la integridad territorial de su nación es intocable. El jefe diplomático sostuvo que los países del Consejo de Cooperación del Golfo no tolerarán agresiones contra sus instalaciones estratégicas ni intereses vitales. La declaración se produjo en medio de la creciente escalada de violencia desatada por los rebeldes hutíes aliados de la dictadura iraní.
El canciller advirtió durante su intervención que la confrontación bélica sostenida en Oriente Medio no ofrecerá una solución permanente a las tensiones. El diplomático solicitó reducir los ataques para crear condiciones propicias que permitan desarrollar iniciativas políticas y canales de diálogo diplomático. La monarquía vinculó la estabilidad regional con el respeto irrestricto a la soberanía estatal y la no injerencia en asuntos internos.
Para las autoridades de Riad la seguridad del Golfo tiene una trascendencia internacional directa por su fuerte impacto en la economía global. En este contexto, el primer ministro paquistaní Shahbaz Sharif transmitió su pleno respaldo al príncipe heredero Mohamed bin Salmán tras las agresiones. El líder asiático condenó las continuas violaciones territoriales perpetradas por las milicias extremistas que operan desde suelo yemení e iraquí.
Las ofensivas dirigidas por los insurgentes apoyados por Teherán buscan consolidar un bloqueo marítimo para perjudicar la exportación de crudo saudí. Los constantes ataques contra la infraestructura petrolera y las bases militares incrementaron los riesgos operativos en toda la cuenca del mar Rojo. El gobierno saudí ha tenido que intensificar sus medidas de protección defensiva para salvaguardar sus recursos energéticos fundamentales.
Bin Farhan enfatizó además la necesidad urgente de garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz y las principales rutas marítimas. El canciller remarcó que cualquier alteración grave en estos pasos estratégicos genera un impacto directo en las cadenas globales de suministros. La presión militar sobre Bab el Mandeb complica el transporte de hidrocarburos e incrementa la vulnerabilidad de los mercados.
Las posiciones oficiales manifestadas por la delegación saudí ocurrieron tras la aprobación de la Declaración de Nueva Delhi por parte de los BRICS. El documento conjunto pide la máxima contención a todos los actores involucrados para evitar que el conflicto continúe profundizándose. El reino asistió como país invitado mientras evalúa su incorporación formal al bloque comercial reunido en el país asiático.
La respuesta de las naciones moderadas resulta clave para frenar las acciones de las milicias que amenazan la estabilidad del comercio internacional. La defensa de la soberanía de los estados soberanos debe prevalecer sobre las provocaciones armadas patrocinadas por regímenes autocráticos. La seguridad de las rutas marítimas continuará siendo un objetivo prioritario para preservar la economía del mundo libre.
(Con información de Infobae)