La escalada militar en Oriente Medio alcanzó un nuevo pico de intensidad este lunes tras la confirmación de que los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados geopolíticamente por el régimen iraní, lanzaron un ataque coordinado con misiles balísticos y drones contra infraestructuras estratégicas de Arabia Saudita, incluyendo las estaciones de bombeo del oleoducto Este-Oeste y el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad.
El portavoz militar del grupo insurgente, Yahya Saree, afirmó a través de sus canales oficiales que un proyectil balístico "alcanzó con precisión" las instalaciones aeroportuarias de la capital saudí, horas después de que el aeródromo intentara retomar operaciones normales tras un ataque registrado a principios de mes. De igual forma, la milicia se atribuyó impactos contra la infraestructura petrolera del reino y posiciones del Ejército saudí en el sur de Yemen, alegando haber provocado severas pérdidas materiales y humanas a la coalición.
Por su parte, la coalición militar internacional liderada por Arabia Saudita confirmó la interceptación y destrucción del misil balístico dirigido hacia Riad mediante sus sistemas de defensa aérea. En respuesta inmediata, la fuerza multinacional ejecutó incursiones aéreas sobre la capital yemení, Saná, destruyendo dos plataformas de lanzamiento de misiles (incluida la utilizada en la agresión contra el territorio saudí) así como cinco túneles dedicados al almacenamiento de armamento pesado.
Amenaza directa sobre el mercado petrolero y las rutas marítimas
Las hostilidades amenazan con estrangular el suministro mundial de hidrocarburos en un contexto de alta volatilidad geopolítica. Las acciones de sabotaje contra el oleoducto Este-Oeste (una arteria logística fundamental de 1.200 kilómetros que conecta los campos de producción con el mar Rojo) adquieren una relevancia crítica en momentos donde el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz se encuentra restringido por el conflicto regional.
El portavoz de la coalición, general Turki al-Maliki, enfatizó que las Fuerzas Armadas mantendrán "medidas operativas disuasorias" para neutralizar a las milicias iranias y proteger las líneas marítimas estratégicas, especialmente en las inmediaciones del estrecho de Bab el-Mandeb, corredor por donde circula buena parte del crudo con destino a los mercados occidentales.
Contactos diplomáticos y quiebre de las treguas regionales
El recrudecimiento de las acciones bélicas quiebra de manera definitiva el marco de distensión aparente que se mantenía bajo el patrocinio de la ONU desde 2022. En este escenario de crisis, delegaciones de alto nivel de Arabia Saudita, Turquía y Pakistán (naciones integrantes del denominado Pacto de La Meca) se reúnen de emergencia en Teherán con funcionarios del Gobierno iraní en un intento por contener la expansión de la confrontación bélica.
Las autoridades saudíes han reiterado su determinación de garantizar la seguridad de su territorio y la estabilidad de las instalaciones de la petrolera estatal Aramco, mientras las fuerzas multinacionales mantienen el estado de máxima alerta defensiva ante el riesgo inminente de nuevas oleadas de drones y proyectiles lanzados desde Yemen.
(Con información de Reuters y DW)