El Gobierno de la Nación Argentina concretó una de las operaciones penitenciarias y de seguridad estratégica de mayor envergadura en la historia reciente del país con la finalización de la Fase 1 del denominado Plan Ley y Orden, diseñado para el vaciamiento de la penitenciaría federal ubicada en la Capital Federal.
Despliegue de las Fuerzas Federales y coordinación logística
La presentación oficial de los resultados contó con la participación de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli; y la legisladora porteña Pilar Ramírez.
El dispositivo táctico se ejecutó con un contingente de aproximadamente 1.000 funcionarios penitenciarios asistidos por 600 efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), la Gendarmería Nacional (GNA), la Prefectura Naval Argentina (PNA) y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Durante el operativo, las caravanas de transporte contaron con seguimiento satelital en tiempo real y encriptación de comunicaciones radiales para neutralizar cualquier vulnerabilidad en el trayecto.
"Los presos deben cumplir sus condenas en cárceles seguras, con reglas, disciplina y control. En nuestras cárceles federales, Ley y Orden", subrayaron las autoridades durante la exposición de los balances operativos.
Infraestructura en Marcos Paz y restitución del espacio urbano
El destino de los reclusos es el recién inaugurado Complejo Penitenciario Federal VIII ubicado en la localidad bonaerense de Marcos Paz. El establecimiento cuenta con capacidad para albergar a 2.240 detenidos y está equipado con tecnología de control de accesos, cuatro unidades modulares de internación, áreas de videoconferencia para trámites judiciales, centros de atención médica y módulos de capacitación laboral e industrial.
Por su parte, el desmantelamiento de la prisión de Devoto atiende un reclamo histórico de los residentes del barrio porteño, quienes denunciaban los riesgos operacionales y el impacto negativo que causaba la presencia de un centro de reclusión de máxima seguridad dentro de una zona residencial.
Las autoridades confirmaron que el proceso de traslado experimentará un paréntesis logístico con motivo de los dispositivos de seguridad asignados a la visita pastoral del papa León XIV prevista para el mes de noviembre, proyectando que las instalaciones de Villa Devoto queden totalmente desocupadas y listas para su reconversión urbana antes de finalizar el año 2026.
(Con información del Ministerio de Seguridad Nacional)