Un operativo policial en el condado de Spokane concluyó con el arresto de Aaron F. Farinacci, un hombre de 37 años acusado de haber iniciado intencionalmente el incendio de Old Trails, el más extenso de los tres grandes focos ígneos que han asolado la región. La detención se logró gracias a la alerta de un residente local que observó a un sujeto en actitud sospechosa agachado en la hierba seca, cerca de la intersección de West Euclid Road y North Old Trails Road, instantes antes de que comenzaran a surgir las primeras columnas de humo.
Durante la rueda de prensa, el sheriff del condado de Spokane, John Nowels, detalló que los peritajes preliminares determinaron que el fuego se originó mediante el uso deliberado de fósforos o un encendedor sobre el matorral reseco. Al momento de su captura, las fuerzas de seguridad hallaron entre las pertenencias de Farinacci fósforos impermeables y un encendedor de butano. El sospechoso, quien cuenta con un historial delictivo que incluye una condena previa por homicidio involuntario en Arizona, permanece bajo custodia con una fianza fijada en un millón de dólares.

La emergencia forestal (compuesta por los incendios Old Trails, Fairview y Autumn Lane) ha dejado un panorama desolador, reduciendo a cenizas más de 700 edificaciones e inmuebles residenciales en los alrededores de Spokane. El gobernador del estado de Washington, Bob Ferguson, calificó el siniestro como la peor catástrofe natural registrada en la historia de la ciudad, mientras que las autoridades municipales advirtieron que, aunque no se han confirmado fallecidos, el impacto humano y patrimonial para las familias desplazadas es incalculable.
El avance de las llamas obligó a la evacuación preventiva de más de 65.000 ciudadanos. Si bien los equipos de emergencia lograron reestablecer el contacto con la mayoría de las personas reportadas inicialmente como inubicables, los testimonios de los damnificados reflejan la severidad de las pérdidas, al regresar a sus vecindarios y encontrar sus viviendas reducidas a estructuras esqueléticas o escombros humeantes.

Más de 900 bomberos y unidades de apoyo interestatal se despliegan en el terreno en un esfuerzo continuo por frenar la propagación del fuego. Las autoridades ambientales han alertado sobre la persistencia de condiciones meteorológicas adversas, caracterizadas por vientos secos y elevadas temperaturas, lo que mantiene el riesgo de reactivación en niveles críticos en todo el noroeste del estado.
Ante esta situación, el Comisionado de Tierras Públicas, Dave Upthegrove, emitió una orden de prohibición total de fogatas al aire libre en todo el estado de Washington, instando a la población a extremar las precauciones para evitar la aparición de nuevos focos. La investigación sobre el origen de los incendios de Fairview y Autumn Lane se mantiene abierta mientras el proceso judicial contra Farinacci avanza en los tribunales del condado.
(Con información de New York Times y BBC News)