AT&T ha confirmado un plan de inversión superior a los 250 mil millones de dólares hacia 2030, enfocado en el despliegue de infraestructura crítica en áreas urbanas, suburbanas y rurales. El anuncio, que coincide con el 150 aniversario de la primera llamada telefónica, busca elevar la competitividad de la conectividad estadounidense mediante la ampliación de sus redes de fibra y servicios inalámbricos de última generación.
La estrategia de la empresa contempla una colaboración satelital con AST SpaceMobile para cerrar brechas de cobertura en zonas remotas. Asimismo, se reforzará FirstNet, la red dedicada a los servicios de emergencia, junto con una inversión constante en el desarrollo de capacidades avanzadas de seguridad y protección de red frente a riesgos cibernéticos actuales.
El director ejecutivo de la firma, John Stankey, destacó que este plan responde a un entorno regulatorio y fiscal favorable, que permite apostar por el fortalecimiento de la infraestructura nacional. Con esta inyección de capital, AT&T busca consolidar su posición como líder en la industria, atendiendo actualmente a más de 100 millones de clientes y a millones de empresas en todo el país.
Para ejecutar este despliegue, la compañía iniciará un ambicioso programa de contratación técnica a partir de 2026. Priorizando la capacitación especializada sobre las exigencias académicas tradicionales, AT&T busca potenciar su fuerza laboral, que ya es la más grande del sector en términos de representación sindical, asegurando así la operatividad de sus redes a largo plazo.