El buque granelero de bandera tailandesa fue impactado mientras navegaba cerca de la costa de Omán, poco después de partir de un puerto en los Emiratos Árabes Unidos. Imágenes difundidas por la Armada Real Tailandesa revelan una densa columna de humo negro emanando de la popa de la embarcación y la presencia de balsas salvavidas en el agua, confirmando la emergencia.
La Armada tailandesa, en coordinación con agencias nacionales e internacionales, ha iniciado una investigación para determinar la causa específica del ataque. Según informes del Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido, el incidente ocurrió al norte de Omán y se presume que los tres tripulantes desaparecidos se encontraban en la sala de máquinas al momento de la explosión.

La administración de Donald Trump ha intensificado las operaciones de seguridad para proteger esta ruta estratégica, tras haber desmantelado recientemente más de una docena de buques minadores iraníes. Estas acciones buscan frenar los intentos de la República Islámica de sabotear el tránsito marítimo y el suministro energético mundial mediante el uso de minas o ataques directos contra navíos comerciales.
La Armada de Omán lidera actualmente las operaciones de rescate en el lugar del incidente. Las autoridades marítimas mantienen los esfuerzos activos para localizar a los tres desaparecidos, mientras el resto de la tripulación rescatada recibe asistencia médica y logística por parte de las entidades que coordinan el operativo.
Este ataque forma parte de una serie de agresiones recientes en la región contra buques mercantes, reflejando la actitud hostil de Irán hacia sus vecinos y el comercio internacional. El gobierno tailandés ha confirmado que sigue monitoreando la situación y trabajando estrechamente con sus aliados para asegurar la protección de sus ciudadanos y esclarecer los hechos.