El ataque contra Nikopol, situado en la región de Dnipropetrovsk, se produjo a plena luz del día, alrededor de las 9:50 hora local, cuando el mercado local bullía de actividad. Según informó Oleksandr Ganja, jefe de la administración militar regional, el saldo de la agresión rusa dejó a tres mujeres y dos hombres sin vida en el acto. Además, al menos 30 personas resultaron heridas, entre ellas una joven de 14 años que se debate entre la vida y la muerte en estado crítico. Este bombardeo contra un centro de abastecimiento civil reafirma la estrategia de tierra quemada de las tropas invasoras, que buscan quebrar la moral de la población ucraniana mediante el asesinato indiscriminado.

Por otro lado, la contraofensiva de Kiev ha demostrado una capacidad de alcance cada vez mayor, llevando el conflicto directamente a las orillas del Mar Negro. En la región rusa de Rostov, un ataque nocturno con drones ucranianos logró burlar los sistemas antiaéreos y causar una víctima mortal en Taganrog. El gobernador Yuri Sliúsar confirmó que, además de los heridos (incluyendo a un ciudadano extranjero), un buque mercante de bandera internacional sufrió daños significativos tras producirse un incendio a bordo causado por los restos de los drones interceptados a escasos kilómetros de la costa.
“El ataque aéreo contra Rostov anoche volvió a tener consecuencias trágicas. Un buque mercante resultó dañado y se produjo un incendio. Los heridos se encuentran en condición crítica”, informó el gobernador Sliúsar.
El Ministerio de Defensa de Rusia, en un intento por minimizar el impacto de la ofensiva ucraniana, afirmó haber derribado 85 drones de ala fija durante la madrugada. Sin embargo, la magnitud del ataque sugiere que las capacidades de Kiev para saturar las defensas rusas han evolucionado. Las regiones afectadas por esta oleada incluyen puntos neurálgicos como Bélgorod, Kursk, Vorónezh y la península de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia en 2014. Según fuentes de Moscú, solo en la jornada anterior se habrían interceptado cerca de 200 drones sobre 16 regiones distintas del país.
Mientras Rusia utiliza drones iraníes para atacar mercados y zonas residenciales en Ucrania, las fuerzas de Volodímir Zelenski están centrando sus esfuerzos en golpear la infraestructura logística y naval de Putin. El impacto en el buque mercante en la bahía de Rostov es un golpe directo a las líneas de suministro que el Kremlin utiliza para sostener su maquinaria de guerra en el sur de Ucrania.