Un atentado perpetrado con un carro bomba y proyectiles artesanales contra las instalaciones del Departamento de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, dejó un trágico saldo de 12 policías y tres civiles heridos. Las fuerzas de seguridad atribuyen la autoría del ataque al Frente Urbano Carlos Germán Velasco Villamizar, estructura criminal del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).
🇨🇴‼️ | Una fuerte explosión generada por un vehículo cargado con explosivos sacudió este sábado las inmediaciones del comando de la Policía de Norte de Santander. El ataque causó severos daños en la infraestructura cercana y dejó múltiples lesionados. pic.twitter.com/omMOakCjoK
— UHN Plus (@UHN_Plus) August 1, 2026
La arremetida terrorista comenzó con la activación de un vehículo cargado con explosivos estacionado cerca del mercado público Cenabastos, seguido del disparo de 16 rampas con artefactos explosivos y ráfagas de fusilería contra la sede policial. Las detonaciones causaron graves destrozos en seis alojamientos de la institución, instalaciones operativas, vehículos oficiales y comercios aledaños, dejando entre los heridos a humildes trabajadores de la zona, como una vendedora ambulante de café.
Fuentes oficiales de la Policía Nacional confirmaron que el ataque responde a una estrategia deliberada del ELN para desestabilizar las instituciones tras el estrepitoso fracaso de los diálogos de paz. La inteligencia militar advierte además que las estructuras de extrema izquierda pretenden mostrar capacidad de fuego y manipular las movilizaciones para desatar protestas violentas en las principales urbes colombianas.

El atentado ocurre en las vísperas de la toma de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, fijada para el próximo 7 de agosto, líder que ha prometido restablecer el orden democrático y la autoridad de la Fuerza Pública. La Policía Nacional no descarta que esta ofensiva armada busque presionar la agenda del nuevo Ejecutivo antes de su asunción para exhibir poder en el centro político del país.
Ante el vil ataque, el presidente electo De la Espriella reaccionó condenando la agresión y respaldando a los uniformados heridos y a las familias afectadas. Asimismo, el designado ministro de Defensa, general (r) Jorge Eduardo Mora, enfatizó que la Fuerza Pública no cederá ni un milímetro ante la intimidación criminal. Las autoridades regionales han ofrecido una recompensa de hasta 100 millones de pesos para dar con el paradero de los terroristas responsables, ratificando que el Estado de derecho prevalecerá con todo el peso de la ley sobre la violencia guerrillera.
(Con información de Revista Semana y El Heraldo)