El medio estadounidense Axios informó que el secretario de Estado Marco Rubio ha sostenido conversaciones privadas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del envejecido dictador de facto Raúl Castro, en un contexto de máxima presión de Estados Unidos sobre la dictadura cubana.
De acuerdo con tres fuentes citadas por Axios, estos contactos no se estarían realizando a través de los canales oficiales del gobierno cubano, sino directamente con el entorno más cercano del histórico líder comunista. Este detalle es clave, ya que refleja que la administración del presidente Donald J. Trump considera que el verdadero poder en la isla sigue concentrado en el círculo de Raúl Castro, más allá del presidente formal Miguel Díaz-Canel, a quien Washington percibe como un operador subordinado del aparato del partido comunista.

Un alto funcionario de la administración Trump, citado por Axios, aclaró que no se trataría estrictamente de “negociaciones”, sino de “discusiones sobre el futuro”. Según esa versión, la posición oficial de Estados Unidos sigue siendo que “el régimen tiene que irse”, aunque el curso exacto de acción aún no ha sido definido por el presidente Trump.
Axios señala que Rubio y su equipo ven en el nieto de Castro y su círculo a una generación más joven de cubanos vinculados al poder que, según la evaluación estadounidense, reconocen el fracaso del modelo comunista y podrían estar abiertos a un acercamiento con Estados Unidos. El joven Castro, conocido como “Raulito”, tendría influencia dentro del conglomerado empresarial militar GAESA y habría servido como guardaespaldas de su abuelo.
🇺🇸🇨🇺‼️ | De acuerdo con Axios, el Secretario de Estado Marco Rubio ha sostenido “discusiones” —no negociaciones formales— con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y hombre de confianza del dictador Raúl Castro, pasando por alto los canales oficiales del régimen cubano. pic.twitter.com/2ROpHlviRy
— UHN Plus (@UHN_Plus) February 18, 2026
La información surge en un momento crítico para Cuba. La isla enfrenta fallas continuas en la red eléctrica, escasez severa de combustible y alimentos, caída del turismo y deterioro visible de servicios públicos básicos. Axios describe un escenario en el que el gobierno totalitario estaría más cerca que nunca del colapso tras décadas de sanciones estadounidenses y una gestión económica profundamente deficiente.
La presión se intensificó tras la captura y extradición del acusado socialista venezolano Nicolás Maduro, quien suministraba petróleo a Cuba. Posteriormente, el presidente Trump amenazó con sanciones adicionales a otros proveedores energéticos de la isla, aumentando el aislamiento del régimen.
Según el reporte, la operación estadounidense contra Maduro habría impactado significativamente en el liderazgo cubano, especialmente tras la muerte de funcionarios de inteligencia y militares cubanos que presuntamente protegían al líder venezolano. Al mismo tiempo, la decisión de Washington de no desmantelar completamente el aparato de poder en Venezuela habría sido interpretada como una señal de que la administración Trump está dispuesta a considerar acuerdos pragmáticos en determinados escenarios.
Axios también señala que, aunque Rubio no ha hablado con Miguel Díaz-Canel ni con otros altos funcionarios del partido comunista, el Departamento de Estado no negó que existan conversaciones con el nieto de Raúl Castro, aunque evitó hacer comentarios públicos.
Desde La Habana, el gobierno cubano negó que exista un diálogo de alto nivel con Estados Unidos, aunque admitió intercambios de mensajes. Sin embargo, el contexto descrito por Axios apunta a movimientos diplomáticos discretos mientras Washington evalúa opciones.
El propio presidente Trump declaró recientemente que Cuba es actualmente una nación fallida que ni siquiera puede garantizar combustible para la aviación, y afirmó que Estados Unidos está hablando con la isla y que debería alcanzarse un acuerdo.