El Ministerio del Interior de Bahréin arrestó a cinco individuos vinculados a la Guardia Revolucionaria de Irán. Los detenidos están acusados de espionaje y de recopilar información sensible sobre infraestructuras y hoteles para ejecutar ataques. Esta operación ocurre en medio de la crisis regional desatada tras la ofensiva contra el régimen iraní iniciada el pasado 28 de febrero.
Las autoridades identificaron a los capturados como Abbas Abdullah Habib, Yousif Ahmed Mansoor Sarhan, Mohammed Fadhel Hameed, Sahlan Abdulredha Ali y Mohammed Hadi Hassan, mientras que el sospechoso Ahmed Yousif Jassim Sarhan permanece prófugo fuera del país.

Este incidente agrava la tensión en el Golfo, donde Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz. Dicho bloqueo ha disparado los precios del crudo y afectado la estabilidad económica global. El nuevo líder iraní, Mojtaba Jamenei, insiste en mantener el paso cerrado pese a la presión internacional.
Ante esta amenaza, Estados Unidos ha propuesto una coalición militar para escoltar petroleros. Países como Francia, Reino Unido y Japón evalúan su participación en esta flota de protección. El objetivo es garantizar el tránsito seguro de hidrocarburos frente a las hostilidades iraníes.
Bahréin y Arabia Saudita han interceptado múltiples proyectiles en las últimas semanas. Las autoridades de Manama han reforzado la vigilancia interna para detectar posibles células dormidas. Los detenidos ya fueron remitidos a la Fiscalía para continuar con el proceso judicial.
El presidente Donald Trump advirtió que la presión sobre Irán no cesará sin un acuerdo favorable. Washington contempla nuevos ataques contra la isla de Kharg, punto vital para las exportaciones iraníes. La seguridad en el Golfo sigue siendo la prioridad máxima de los aliados.