El primer ministro Benjamín Netanyahu acusó este sábado al grupo terrorista Hezbollah de romper el acuerdo de cese al fuego en Líbano tras un ataque coordinado contra tropas israelíes en la zona limítrofe, el cual dejó a tres soldados gravemente heridos en el sector fronterizo, lo que provocó una respuesta militar inmediata de las Fuerzas de Defensa de Israel contra la infraestructura de mando que autorizó la agresión.
La aviación israelí desplegó un ataque de precisión contra el cuartel general de la Fuerza Radwan en la localidad de Ansar, donde fue neutralizado el comandante de batallón Ali Samir Al Haj Hassan junto a otros combatientes. Las autoridades militares lamentaron la presencia de familiares dentro del complejo operativo, señalando que la organización armada utiliza habitualmente a la población civil como escudo humano para desinformar.
La oficina del primer ministro emitió un comunicado en inglés para denunciar la maniobra táctica de la milicia chiíta proiraní en las áreas fronterizas. El Ejército confirmó que las operaciones aéreas se concentraron en objetivos estratégicos vinculados a la planificación de incursiones armadas. Los altos mandos reafirmaron su determinación de responder a cualquier agresión contra las tropas desplegadas en el sector norte.

Por su parte, la organización terrorista exigió la intervención de las autoridades libanesas ante la ofensiva de respuesta lanzada por las tropas israelíes. Los medios estatales de Beirut informaron sobre víctimas mortales en las poblaciones fronterizas de Ansar y Deir Zahrani tras las incursiones aéreas. La cúpula política libanesa denunció presuntas infracciones al acuerdo marco vigente en la región geopolítica.
El pacto de cese de hostilidades suscrito bajo la mediación de Estados Unidos contempla la retirada gradual de las posiciones avanzadas israelíes en zonas delimitadas del sur del territorio libanés. Pese al mantenimiento del marco regulatorio general, las Fuerzas de Defensa de Israel reiteraron que no tolerarán violaciones tácticas por parte de la milicia armada. Las fuerzas de patrulla intensificaron los controles en la demarcación territorial.
Las instituciones militares mantienen el estado de alerta máxima para repeler cualquier intento de infiltración por parte de los extremistas respaldados por el régimen iraní. La diplomacia internacional monitorea la efectividad de las brigadas de inspección desplegadas en el sector operativo. Los puestos defensivos continuarán respondiendo con firmeza ante cualquier intento de desestabilización en las áreas de seguridad.
El Gobierno israelí ratificó que las acciones de la Fuerza Radwan constituyen una directa amenaza para la estabilidad de las poblaciones del norte de la nación. Las autoridades insistieron en que el desmantelamiento de las capacidades operativas del grupo extremista resulta indispensable para garantizar la paz duradera. Las tropas continuarán patrullando los puntos estratégicos para evitar el rearme de la milicia radical.
(Con información de Europa Press y EFE)