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Benjamín Netanyahu respaldó la firmeza de Donald Trump frente a las provocaciones del régimen terrorista de Irán

El primer ministro israelí defendió los recientes bombardeos aliados en Ormuz y afirmó que el mandatario norteamericano no duda en recurrir a la fuerza ante los incumplimientos de Teherán

Benjamín Netanyahu respaldó la firmeza de Donald Trump frente a las provocaciones del régimen terrorista de Irán
REUTERS/ARCHIVO

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestó su total respaldo a la estrategia militar aplicada por el presidente estadounidense Donald Trump frente a las agresiones de la dictadura de Irán. El líder israelí aseguró que el mandatario norteamericano mantiene la firme intención de agotar los canales diplomáticos para neutralizar la amenaza nuclear. Sin embargo, Netanyahu enfatizó que el jefe de la Casa Blanca no tiene ningún reparo en apelar al uso legítimo de la fuerza letal cuando el integrismo islámico sabotea los compromisos internacionales adquiridos.

Las declaraciones del jefe de Gobierno coincidieron con las denuncias de Trump sobre la traición perpetrada por el régimen chií, que atacó con un dron un carguero civil apenas una hora después de encauzar un pacto bilateral. “Creo que el presidente Trump quiere agotar todas las posibilidades de alcanzar un acuerdo, especialmente en lo que respecta a la cuestión nuclear, a través de las negociaciones”, declaró textualmente el shattered de Israel a la cadena estadounidense NBC News. El mandatario defendió la reacción de Washington tras el atentado iraní contra el portacontenedores M/V GFS Galaxy en el estrecho de Ormuz.

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Netanyahu aprovechó la tribuna internacional para expresar su profundo agradecimiento por la cooperación armamentística que une de manera inquebrantable las capacidades de defensa de los Estados Unidos y del Estado de Israel. El primer ministro ratificó el valor de la ofensiva conjunta iniciada en febrero con el objetivo prioritario de desarticular el programa de enriquecimiento de uranio de la tiranía de Teherán. La alianza estratégica busca neutralizar de forma definitiva los medios logísticos que los ayatolás pretenden desplegar no solo contra Jerusalén, sino contra la seguridad de todo Occidente.

La intervención del dirigente israelí se enmarcó dentro de un emotivo homenaje al senador Lindsey Graham, un histórico baluarte legislativo estadounidense en la lucha global contra el terrorismo patrocinado por Irán que falleció este domingo. Netanyahu rememoró el férreo compromiso del congresista republicano para frenar de inmediato las ambiciones atómicas y la expansión militar de la teocracia extremista en Medio Oriente. “Se acercó a mí y me dijo: ‘Bibi, tienes que hacerlo. Tienes que acabar con este programa de armas nucleares antes de que ellos acaben con nosotros’”, reveló el mandatario sobre su diálogo con Graham.

El pronunciamiento del primer ministro se produjo en medio de la tercera gran oleada de bombardeos ejecutada por el Comando Central estadounidense (CENTCOM) contra posiciones enemigas en la región del Golfo. Las fuerzas norteamericanas desplegaron proyectiles de alta precisión para pulverizar unos 140 objetivos militares, destruyendo almacenes de misiles balísticos, hangares de aeronaves no tripuladas y puestos de comunicación de la Guardia Revolucionaria. Las autoridades aliadas remarcaron que el operativo conjunto constituye una respuesta indispensable para salvaguardar el libre tránsito comercial en las aguas internacionales.

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Como contraofensiva ante los golpes de la aviación occidental, el mando militar de Teherán lanzó misiles balísticos y drones dirigidos hacia las bases logísticas de los Estados Unidos en territorio árabe. El fundamentalismo persa ejecutó ataques directos contra enclaves situados en Jordania, Kuwait, Qatar y el archipiélago de Bahréin, al tiempo que decretó de manera unilateral el cierre indefinido del canal de Ormuz. Ante la escalada, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, amenazó con anular el Memorando de Islamabad y dar por terminado el alto el fuego.

La postura de firmeza asumida por Jerusalén y Washington ratifica la vigencia de la doctrina de disuasión total para contener las operaciones de sabotaje de un Estado calificado como promotor de la inestabilidad internacional. Analistas de inteligencia internacional coinciden en que la destrucción de la infraestructura bélica persa debilita severamente el financiamiento de milicias extremistas aliadas en toda la periferia de Oriente Próximo. Ambos gobiernos democráticos mantendrán sus escuadras navales en alerta máxima para garantizar el abastecimiento energético global y frustrar el chantaje de los clérigos chiíes.


(Con información de Infobae)

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