Una escalada bélica ha vuelto a sacudir el suroeste de Yemen tras registrarse un ataque aéreo contra zonas comerciales adyacentes al cruce de Mauiya, en la provincia de Taiz. De acuerdo con las autoridades sanitarias bajo control de los rebeldes hutíes, la incursión dejó un saldo de al menos siete personas muertas (entre las que se contabilizan cinco menores de edad) y cerca de 40 heridos. El organismo rebelde calificó el suceso como un crimen atroz que viola los principios del Derecho Internacional Humanitario.
Mientras la representación hutí responsabilizó directamente a la aviación de la coalición liderada por Arabia Saudí de impactar de lleno sobre un mercado populoso y tiendas de abastecimiento, el Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente ofreció una versión contrapuesta. Fuentes militares leales al ejecutivo respaldado por Riad afirmaron haber ejecutado operaciones operativas en ese mismo cruce estratégico contra un almacén de logística, vehículos y un campamento militar recientemente levantado por los rebeldes.
El ataque en Taiz se produjo de forma paralela a otros reportes de combate en el noroeste del país. El portavoz militar de los hutíes, Yahya Sari, anunció que sus fuerzas de defensa aérea lograron derribar un dron de reconocimiento de fabricación extranjera tipo 'Karial' en la localidad de Al Tiná, dentro de la provincia de Haya, cuando presuntamente ejecutaba maniobras de espionaje y misiones hostiles en la región.
El recrudecimiento de las acciones bélicas se enmarca en la ofensiva terrestre lanzada por los hutíes a principios de septiembre en las provincias costeras de Taiz y Hodeida. Avances territoriales recientes han permitido a los rebeldes aproximarse al estrecho de Bab el Mandeb, un enclave geopolítico vital para el comercio marítimo mundial que ha ganado relevancia tras las perturbaciones de navegación en el estrecho de Ormuz.
(Con información de Reuters, DPA y El Demócrata)