Las aguas del extremo norte del Mar de China Meridional fueron escenario de un tenso cruce diplomático y naval este domingo 24 de mayo. Un buque de la guardia costera de China se retiró de las inmediaciones de las islas Pratas, un atolón controlado por Taiwán, tras protagonizar un prolongado cara a cara y un intercambio de advertencias por radio con patrulleras taiwanesas.
La Guardia Costera de Taiwán informó que detectó la aproximación del navío chino desde el sábado, enviando de inmediato una embarcación propia para interceptar su trayectoria y emitir las señales de advertencia correspondientes. Según los reportes oficiales, ambas tripulaciones entablaron una intensa confrontación verbal a través de las frecuencias de radio.
Mientras el comando chino justificaba su presencia alegando una "misión de rutina" bajo el argumento de que Pekín ejerce jurisdicción y soberanía total sobre la zona, los oficiales taiwaneses instaron al buque a no alterar la estabilidad regional ni destruir la paz en el estrecho.

"Por favor, no destruyan la paz. Deben regresar y luchar por la democracia. Esa es la manera correcta de servir a su país", respondió la tripulación del barco taiwanés a sus contrapartes chinas.
Expertos en defensa y analistas de seguridad consideran que las islas Pratas (ubicadas geográficamente entre el sur de Taiwán y Hong Kong) representan uno de los puntos más vulnerables de la periferia taiwanesa.
Al encontrarse a más de 400 kilómetros de distancia de la isla principal de Taiwán y carecer de una guarnición militar permanente del ejército (estando su protección delegada exclusivamente a unidades ligeras de la guardia costera), el atolón es visto como un objetivo propenso a sufrir bloqueos o incursiones de tanteo por parte de las fuerzas de la República Popular China.
Funcionarios de la administración taiwanesa señalaron a agencias internacionales que la retórica empleada por el buque chino, al adjudicarse de forma explícita "jurisdicción legal", resultó inusual, al igual que la inusual cantidad de horas que permaneció merodeando en aguas tan próximas al parque nacional.
Asimismo, las autoridades costeras de Taipéi reportaron que el pasado viernes debieron expulsar, por segunda vez en lo que va de mes, al buque de investigación científica chino Tongji, el cual realizaba mediciones no autorizadas en las mismas coordenadas marítimas.
(Con información de Reuters)