El entorno de la Fórmula 1 registró una fuerte sacudida tras revelarse que el empresario estadounidense Mark Walter evalúa la venta de la escudería Cadillac F1 por un valor no menor a los 3.000 millones de dólares. Según informes financieros de la industria deportiva, la operación se gestiona a través del conglomerado TWG Global, firma que controla la estructura del equipo en su temporada de debut en la máxima categoría del automovilismo.
La hipotética transacción atrajo el interés preliminar de al menos siete grupos inversores, abriendo interrogantes sobre el futuro accionario y la continuidad estratégica del gigante automotriz General Motors. La noticia representa un giro inesperado respecto a las posturas oficiales vertidas por el grupo inversor en meses recientes, cuando descartaba públicamente cualquier plan de desinversión en el proyecto cadillac militar.
Reorganización de activos deportivos y presiones financieras
La posible venta de la undécima escudería de la parrilla coincide con un amplio proceso de desinversión ejecutado por Mark Walter en el deporte profesional. El multimillonario acordó recientemente la venta de sus participaciones accionarias en los Los Angeles Lakers por 12.500 millones de dólares y en el Chelsea FC, mientras concentra su liquidez en mantener el control de Los Angeles Dodgers.
Asimismo, reportes del sector señalan que el equipo Cadillac F1 proyecta pérdidas cercanas a los 400 millones de dólares en su primer año de operaciones debido a los elevados costos de entrada. A pesar del impacto financiero inicial, la valoración pretendida por TWG Global refleja el vertiginoso incremento del valor de mercado de los equipos pertenecientes a la Fórmula 1.
Desafíos deportivos en pista y continuidad de Sergio Pérez
En el plano estrictamente deportivo, la escudería norteamericana aún no ha logrado estrenar su casillero de puntos en el campeonato de constructores. Tras un complejo paso por el Gran Premio de la Ciudad de México, el piloto finlandés Valtteri Bottas sufrió un retiro por falla mecánica, mientras que el mexicano Sergio "Checo" Pérez cruzó la meta en los puestos rezagados de la parrilla.
A pesar de la incertidumbre sobre la estructura propietaria, la escudería aseguró días atrás la renovación contractual de Sergio Pérez hasta la temporada 2029. La llegada de potenciales nuevos socios del sector privado buscaría inyectar estabilidad económica al proyecto técnico para competir al más alto nivel frente a los constructores consolidados.
(Con información de Infobae)