Agentes de la Policía Nacional detuvieron en Madrid a un fugitivo vinculado al Tren de Aragua. El arrestado era buscado por Estados Unidos por delitos financieros mediante herramientas informáticas. Su función era obtener fondos para sufragar las operaciones de esta banda transnacional de origen venezolano.
El detenido integraba una trama especializada en el hackeo de cajeros con un malware específico. Este software permitía realizar disposiciones de efectivo fraudulentas a gran escala para inyectar capital al grupo. La captura fue posible gracias a un Grupo de Trabajo Conjunto diseñado para combatir esta amenaza.

"El arrestado era reclamado por la comisión de delitos contra entidades bancarias en Estados Unidos con el objetivo de financiar al grupo criminal".
Esta operación resalta la alianza policial internacional a través del GICCOT, foro del FBI con sede en El Salvador. Desde 2022, España intercambia información para anticiparse a la expansión de esta organización. El Tren de Aragua es catalogado como una "Nueva Amenaza Desestabilizadora" para la seguridad interior.
La banda se consolidó bajo el mando de Niño Guerrero desde la prisión de Tocorón, expandiéndose por Colombia, Perú y Chile. Las investigaciones confirman que la organización intenta ahora replicar su estructura jerárquica de extorsión en suelo español. El seguimiento de sus rutas migratorias ha sido clave para las capturas.
En noviembre de 2025, la policía ya había detenido a trece integrantes de la primera célula en España. Los operativos se realizaron en Madrid, Barcelona y Valencia, donde se desmantelaron laboratorios de tusi y plantaciones de marihuana. Estas acciones buscan asfixiar la financiación de la banda mediante el tráfico de drogas.
"El Tren de Aragua ha sido identificado como uno de los principales exponentes de las Nuevas Amenazas Desestabilizadora de la Seguridad Interior".
La captura es resultado de la segunda fase de la operación Interciti, iniciada tras caer el hermano del líder mundial en Barcelona. Los cargos acumulados incluyen terrorismo y tráfico de armas. La policía ha identificado redes capilares en España que sostienen la logística del grupo mediante sustancias sintéticas.
La investigación identificó una red repartida por España dedicada al tráfico de tusi y cocaína como vía de financiación. La célula poseía una estructura jerarquizada con un líder y un lugarteniente que coordinaban la distribución de sustancias. Con esta detención culmina con éxito una fase crítica de la cooperación policial hispano-estadounidense.