Francia vivió este sábado una jornada de extrema violencia y desorden público después de que las movilizaciones convocadas por colectivos radicales bajo el lema "Amarillos y Jóvenes" degeneraran en una espiral de ataques coordinados contra fuerzas del orden, sedes institucionales y el tejido comercial del país.
Asalto institucional, incendios y devastación comercial
Las manifestaciones, que reunieron a entre 550.000 y 800.000 personas en todo el país, derivaron a partir de media tarde en altercados de gravedad. En Limoges, grupos violentos irrumpieron en la sede del Ayuntamiento del siglo XIX e incendiaron su interior, provocando el derrumbe de la cubierta. Asimismo, en París se registraron saqueos masivos en arterias como la plaza de la República, el bulevar de Sebastopol y la calle Saint-Honoré, afectando a más de 1.500 establecimientos.
"Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público. Es un monumento que arde, pero no la República", declaró Guillaume Guérin, alcalde de Limoges.
"Hay calles enteras devastadas de manera metódica. Quienes han destruido y atacado tanto prefecturas como comercios, y hasta saqueado nuestros ayuntamientos, serán perseguidos y castigados", afirmó el presidente Emmanuel Macron a través de un comunicado oficial.
Célula de crisis, señalamiento a la extrema izquierda y detenciones
El ministro del Interior, Laurent Núñez, atribuyó la autoría de las agresiones y la destrucción a "varios miles de individuos de ultraizquierda decididos a atacar los edificios públicos y a las fuerzas del orden", a los que se sumaron turbas de delincuentes dedicadas al pillaje.
El primer ministro Sébastien Lecornu vinculó la agitación callejera al entorno político de La Francia Insumisa (LFI) y respaldó la exigencia del ministro de Justicia, Gérald Darmanin, de solicitar prisión preventiva para los implicados en las agresiones.
Tensión política previa al discurso presidencial de Macron
El desencadenante de la protesta ha sido el rechazo al plan de ajuste fiscal de 54.000 millones de euros contemplado en el presupuesto para 2027, sumado al alza en los combustibles. Sin embargo, la virulencia registrada coincide con el inicio de la precampaña para las elecciones presidenciales y la inminente gira de Emmanuel Macron por el golfo Pérsico para abordar la crisis de Oriente Medio.
Se espera que el presidente Macron dirija un mensaje por televisión a la nación a las 20:00 horas para sentar la posición del Gobierno frente a la violencia extremista y fijar las medidas de restitución del orden público.
(Con información de EFE e Infobae)