Empresas estatales de la República Popular China concretaron este miércoles la compra de entre 8 y 10 cargamentos de soja norteamericana en buques de gran calado, marcando el primer movimiento comercial de envergadura en el sector agrícola desde la reunión bilateral celebrada en Washington entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping.
Las operaciones, confirmadas por fuentes del sector exportador, involucran el traslado de aproximadamente 65.000 toneladas métricas por cada navío tipo Panamax, cuyos embarques hacia los puertos orientales comenzarán a partir de diciembre próximo para suplir la demanda del procesamiento agroindustrial chino.
Las transacciones cerradas por las corporaciones estatales registraron sobreprecios situados entre los 3,10 y 3,20 dólares por bushel por encima de la cotización de referencia para enero en la Bolsa de Comercio de Chicago, evidenciando la necesidad del régimen de Pekín de asegurar inventarios antes del cierre de año.
Pese a la reactivación operada por el sector público, analistas del mercado internacional advierten que el sector procesador privado chino mantiene una postura prudente, condicionado por la ausencia de exenciones arancelarias específicas para las importaciones agrícolas dentro del plan de desescalada comercial anunciado por ambas potencias:
"La exclusión de la soja en las listas iniciales de alivio tributario acordadas en Washington frena el retorno masivo del capital privado, dejando el cumplimiento de los compromisos de compra anunciados por la Casa Blanca bajo la responsabilidad directa de las estatales chinas".
Con estas nuevas adquisiciones, China se aproxima a completar más del 55% de la cuota anual de 25 millones de toneladas métricas comprometida con la administración estadounidense para la campaña comercial 2026/2027.
(Con información de Reuters)