La legación diplomática anunció que su Agencia Consular en Santa Cruz permanecerá cerrada del 16 al 20 de marzo. La medida busca proteger a los ciudadanos estadounidenses en la zona, recomendándoles mantener un perfil bajo y monitorear constantemente los medios locales ante el clima de tensión.
La detención de Marset ocurrió el viernes tras un operativo de inteligencia coordinado. Las fuerzas de seguridad intervinieron dos inmuebles donde operaba su red, logrando capturar al uruguayo junto a ocho de sus colaboradores más cercanos, incluyendo miembros de su círculo de seguridad personal.

El Gobierno boliviano ya inició los trámites para extraditar al capo hacia Estados Unidos. Las autoridades locales informaron que, durante la operación, se incautaron bienes, aeródromos y drogas por un valor superior a los 15 millones de dólares, desmantelando así su base principal en Santa Cruz.
Este golpe al crimen organizado es el resultado directo del bloque "Escudo de las Américas". Esta iniciativa, promovida por el presidente Donald Trump junto a varios líderes regionales, busca fortalecer la cooperación en seguridad, migración y la lucha frontal contra los cárteles que operan en el continente.
Marset, quien se hizo pasar por futbolista profesional en Bolivia para ocultar sus actividades ilícitas, era uno de los fugitivos más buscados por la DEA. Tras la muerte de "El Mencho", el uruguayo ascendió al tercer lugar en la lista de prioridades de la agencia estadounidense, consolidando su estatus como un objetivo de alto valor internacional.
La red del detenido mantenía vínculos con organizaciones criminales como el Comando Vermelho. La justicia de Uruguay, Brasil y Bolivia, además de organismos internacionales como Europol e Interpol, también reclamaban su captura por liderar una compleja estructura dedicada al tráfico transnacional de estupefacientes.
Finalmente, las autoridades mantienen un despliegue reforzado en Santa Cruz para evitar brotes de violencia. Se sospecha que el grupo criminal podría intentar ataques de represalia, por lo que la cooperación con agencias de inteligencia extranjeras continúa siendo fundamental para asegurar la región tras la caída del capo.