En el marco de las actividades oficiales de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de la República, José Antonio Kast, confirmó la adhesión de Chile al "Escudo de las Américas". Esta coalición internacional, promovida por la administración de Washington, establece un marco de coordinación voluntaria para articular estrategias operativas y frenar el avance del crimen organizado transnacional.
Durante un punto de prensa ofrecido desde la sede multinacional en Nueva York, el jefe de Estado precisó que el ingreso a esta plataforma no implica la firma de un tratado formal ni vulnera la soberanía del país. Kast enfatizó que la adhesión busca generar certeza jurídica y marcos normativos afines para que las bandas delictivas no encuentren refugio en ninguna nación de la región, descartando que la medida contemple operaciones militares internacionales en territorio chileno.
"Aquí no hay un tratado, para que nadie diga que estamos pasando a llevar la soberanía o la institucionalidad del país. Esto nos da certeza a todos de que tendremos normas similares para perseguir a estas organizaciones", afirmó Kast.
La incorporación al mecanismo multinacional brindará a Chile acceso directo a redes de información estratégica, herramientas de análisis inteligente de datos y programas de capacitación técnica para Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones (PDI). Asimismo, reforzará el trabajo operativo de control interfronterizo con países vecinos como Argentina, Bolivia y Perú, complementando la labor que se ejecuta internamente mediante el Compromiso de Santiago contra la delincuencia transnacional.

El "Escudo de las Américas" tiene identificadas a 25 organizaciones criminales de alto riesgo operacional en el continente. Entre los grupos prioritarios señalados por el Ejecutivo figuran el Tren de Aragua (de origen venezolano y con amplia presencia en causas judiciales en Chile), así como los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, cuyas actividades representan amenazas directas a la seguridad pública regional.
Con esta decisión, Chile se suma a un bloque integrado por más de una quincena de países (entre los que figuran Argentina, Colombia, Ecuador, El Salvador, Panamá y Perú) reafirmando la postura del Gobierno de articular esfuerzos bilaterales y multilaterales para desarticular las redes del narcotráfico y la extorsión en el continente.
(Con información del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile)