La Armada de Irán afirmó este martes que un petrolero sufrió graves daños e incendios tras chocar con minas navales mientras navegaba por el este del estrecho de Ormuz. Según la versión difundida por la televisión estatal iraní, la embarcación transitaba con sus sistemas de rastreo apagados e intentaba atravesar una zona calificada por Teherán como prohibida. Las autoridades del régimen no identificaron el nombre del buque ni precisaron si se registraron víctimas.
La fuerza naval del régimen volvió a insistir en que el estrecho permanece cerrado para la navegación comercial que no cuente con su autorización previa. La Armada iraní precisó que mantiene su despliegue militar en el este del estrecho, el mar de Omán y el norte del océano Índico, operando en paralelo con la Guardia Revolucionaria, cuerpo que controla el acceso directo al golfo Pérsico.
Creciente hostigamiento marítimo y bloqueo al comercio petrolero
El episodio se suma a una seguidilla de agresiones registradas en la región durante las últimas semanas, donde la Guardia Revolucionaria ha reportado al menos 15 incidentes contra embarcaciones mercantes. Entre ellos, Teherán ha admitido atracar directamente contra buques cisternas y ha atribuido múltiples incendios y colisiones al despliegue masivo de sus propias minas navales en rutas marítimas clave.
El acoso constante al tráfico de hidrocarburos convierte a octubre en el periodo de mayor siniestralidad registrada en Ormuz en años. El régimen iraní busca consolidar por la fuerza un bloqueo efectivo de este punto neurálgico desde el inicio del conflicto bélico regional, afectando la estabilidad del suministro energético mundial e impactando en las cotizaciones internacionales del petróleo Brent.
Informes contradictorios sobre el flujo de buques mercantes
Pese a los intentos de extorsión y bloqueo promovidos por Irán, el Mando Central de Estados Unidos sostiene que ha logrado restablecer la seguridad en la ruta marítima, reportando el paso de cerca de 400 buques mercantes durante la última semana. Datos de la firma analítica Kpler coinciden en que las exportaciones de crudo de Oriente Medio han superado niveles previos al conflicto gracias al uso de rutas alternativas.
Sin embargo, análisis privados como ANZ Research estiman que el tráfico en el paso estratégico se mantiene en torno al 60% de sus niveles habituales. El último ataque con minas se produce en simultáneo a gestiones diplomáticas en Teherán para contener las hostilidades y evitar un descalabro mayor en los precios globales del crudo.
(Con información de Reuters)