El Gobierno de Costa Rica anunció la firma de un acuerdo de cooperación migratoria con Estados Unidos que permite el traslado de personas extranjeras hacia su territorio. Este convenio, de carácter no vinculante, faculta a EE. UU. para proponer el envío de ciudadanos no estadounidenses al país centroamericano. Costa Rica mantiene la potestad soberana de aceptar o rechazar cada caso de manera independiente según su propio criterio.
El presidente costarricense, Rodrigo Chaves, firmó el Memorando de Entendimiento en el marco de la visita de la enviada especial del Escudo de las Américas, Kristi Noem. El mandatario afirmó que este protocolo busca que su país actúe una vez más como un aliado estratégico de los Estados Unidos en el hemisferio. El acuerdo es voluntario y permite no aceptar nacionalidades específicas si las autoridades locales así lo deciden.

Una vez en suelo costarricense, las personas enviadas desde Norteamérica serán atendidas bajo la legislación migratoria local vigente. Se les otorgará una condición legal temporal mientras se define su situación jurídica y su destino final. El Gobierno de Costa Rica enfatizó que el protocolo garantiza el respeto a los derechos humanos y la protección contra el retorno a países con peligro de persecución.
Kristi Noem expresó su orgullo por contar con socios como Costa Rica para gestionar a las personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos. El plan inicial estima que podrían trasladarse hasta 25 personas por semana hacia territorio costarricense. No obstante, esta cifra oficial es preliminar y podrá ajustarse periódicamente según lo determine el país receptor de acuerdo a su capacidad de acogida.
Estados Unidos se encargará de gestionar el apoyo financiero necesario para el mantenimiento de esta operación migratoria. Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) brindará asistencia directa en áreas críticas como el alojamiento y la alimentación. Esta estructura asegura que el traslado de extranjeros no represente un gasto directo para las arcas públicas de las autoridades de Costa Rica.
La reunión entre Chaves y Noem se llevó a cabo de forma privada en la Casa Presidencial sin acceso a los medios de comunicación. En el encuentro también participó la presidenta electa, Laura Fernández, según las imágenes distribuidas oficialmente por el Gobierno. El memorando refuerza la colaboración bilateral en la gestión de los crecientes flujos migratorios que atraviesan la región hacia el norte.