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Crece el rechazo contra las tiendas de Mamdani: el plan socialista de supermercados enfrenta críticas por su inviabilidad económica

Analistas califican la propuesta de 70 millones de dólares como una intervención distorsiva financiada con el dinero de los contribuyentes. Expertos advierten que el descuento del 30% provocará pérdidas operativas masivas, desabastecimiento y competencia desleal contra el comercio privado

Crece el rechazo contra las tiendas de Mamdani: el plan socialista de supermercados enfrenta críticas por su inviabilidad económica
Zohran Mamdani (Spencer Platt/Getty Images)

La pretensión del alcalde socialista de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, de estatizar parcialmente la distribución de alimentos mediante la creación de supermercados municipales ha alertado a economistas, autoridades del sector público y defensores de la libre empresa. El proyecto de 70 millones de dólares, presentado bajo la promesa de fijar precios un 30% por debajo del mercado minorista, es señalado como un ardid populista que busca trasladar la carga financiera de la compra de víveres hacia los contribuyentes a través de subsidios indefinidos y la exención del pago de terrenos públicos.

El diseño operativo planteado por la administración socialista prevé financiar el capital inicial para abrir cinco tiendas comunitarias (una en cada distrito, comenzando en Hunts Point, en el Bronx, a finales de 2027) donde la ciudad asumirá los costos de ocupación, alquiler e impuestos patrimoniales. Mientras el Ayuntamiento pretende imponer precios fijos mensuales a una cesta básica congelada, fresca y de despensa, analistas financieros advierten sobre la absoluta inviabilidad de forzar rebajas del 3 % en una industria minorista estructurada sobre márgenes de beneficio extremadamente estrechos, de entre el 1% y el 3%.

Las reacciones no se han hecho esperar entre los defensores de la responsabilidad fiscal. EJ Antoni, economista jefe de la Heritage Foundation, advirtió sobre el impacto destructivo del proyecto en el comercio local al señalar que :

"Un descuento del 30% en tiendas con un margen de beneficio del 2% supone una pérdida para los contribuyentes, que tendrán que cubrir la diferencia", añadiendo que "estos precios artificialmente bajos también perjudicarán a los pequeños negocios, que perderán ventas frente a los supermercados subvencionados".
Adam Gray/Bloomberg/Getty Images.

Injerencia estatal y desmantelamiento de la libre empresa

El cuestionamiento político y conceptual contra la iniciativa socialista ha sido contundente en diversos ámbitos. Kelly Loeffler, administradora de la Administración de Pequeñas Empresas, denunció la distorsión del modelo económico afirmando que:

"Los contribuyentes neoyorquinos no solo pagarán 70 millones de dólares para construir supermercados gestionados por el gobierno, sino que también subvencionarán de forma indefinida su mantenimiento, financiando al mismo tiempo una competencia desleal contra las pequeñas empresas legítimas", recordando que "el problema del socialismo es que, al final, el dinero ajeno se acaba".

En esa misma línea, Clay Travis, fundador de Outkick, tildó la propuesta de "completa locura" e insostenible sin el rescate del contribuyente, enfatizando que:

"Es imposible a menos que los contribuyentes subvencionen todos los alimentos, ya que los beneficios de los supermercados son mínimos, de unos pocos puntos porcentuales al año, en el mejor de los casos".

Por su parte, Buck Sexton, colaborador de Fox News, tildó de "absurda" la idea de "abrir cinco tiendas de conveniencia comunistas subvencionadas por los contribuyentes" en una metrópoli que cuenta con miles de comercios privados.

La desaprobación internacional también se hizo sentir cuando Agustín Antonetti, director de Latin America Watch, sostuvo que la medida representa "probablemente el intento número un millón de hacer funcionar el socialismo", augurando que será un "fracaso total", postura respaldada por pronunciamientos del Comité Nacional Republicano y Turning Point USA, quienes catalogaron la iniciativa como una "fantasía comunista".

Charly Triballeau/AFP/Getty Images.

Inviabilidad financiera y riesgo de desabastecimiento

Desde una perspectiva técnica sobre el funcionamiento del mercado, Richard Stern, vicepresidente del Plymouth Institute for Free Enterprise en Advancing American Freedom, expuso cómo la administración socialista pretende camuflar las ineficiencias del plan, afirmando a Fox News Digital que las autoridades

"Simplemente van a usar dinero del presupuesto de la ciudad de Nueva York para garantizar el descuento", convirtiendo el ahorro publicitado en una transferencia de deuda para los ciudadanos.
Asimismo, Adam Lehodey, analista político del Manhattan Institute, desnudó la falsedad de los indicadores presentados por el Ayuntamiento al declarar que "el ahorro del 30 % que Mamdani anunció para sus tiendas estatales es una ilusión", explicando que "los contribuyentes pagarán millones de dólares en subsidios, y estas tiendas operarán en terrenos estatales con alquileres exentos; los neoyorquinos seguirán pagando el precio completo, aunque de forma indirecta".

Lehodey alertó además sobre las distorsiones inmediatas que genera el control de precios, señalando que fijar precios muy por debajo del precio de mercado crea el problema adicional de que la gente los compre para revenderlos en otros lugares, provocando probables desabastecimientos porque la gente comprará más de lo que compraría normalmente debido a los precios artificialmente bajos.

Hasta el momento, la oficina del alcalde Zohran Mamdani ha evitado responder a los requerimientos de Fox News Digital sobre la metodología empleada para proyectar el descuento del 30%, la falta de auditorías económicas independientes y el volumen de endeudamiento público recurrente que requerirá la manutención de este esquema populista.


(Con información de Fox News)

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