Delcy Rodríguez, presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro, anunció una serie de medidas para dinamizar la economía nacional. El plan incluye la revisión del modelo previo, promesas de diálogo laboral y reformas en los sectores tributario e inmobiliario. La mandataria pidió corregir los errores del pasado para evitar su repetición en la nueva etapa administrativa del país.
“Nuestro objetivo inmediato, mediano y a largo plazo, es recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores mediante el crecimiento productivo”.

Rodríguez prometió un incremento salarial para el próximo 1 de mayo, aunque no precisó el porcentaje del ajuste. Actualmente, el sueldo mínimo ronda los 27 centavos de dólar debido a la inflación crónica. La mandataria confirmó que en marzo se elevó una bonificación a 190 dólares tras operaciones de venta de combustible en el marco de la apertura petrolera.
La presidenta ordenó crear una comisión para el diálogo laboral ante las constantes protestas de trabajadores que exigen mejoras. También se instalará un organismo para la evaluación estratégica de los activos del país, excluyendo la industria de hidrocarburos. Estas decisiones ocurren en vísperas de una marcha sindical convocada hacia la sede del Ejecutivo en Caracas.
“Recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores mediante el crecimiento productivo tanto en el área de los hidrocarburos como de la minería”.
La mandataria condicionó el aumento de salarios y la mejora de servicios básicos a la recuperación de activos bloqueados en el extranjero. Aseguró que estos recursos se destinarían a rehabilitar la infraestructura de electricidad y agua, hoy en estado crítico. Además, impulsó reformas para acelerar trámites parlamentarios y dinamizar el mercado de bienes raíces.
Rodríguez anunció la creación de un consejo nacional de economía para diseñar un nuevo modelo tributario por consenso. Diversos gremios han advertido que la carga fiscal actual absorbe hasta el 80% de las utilidades de las empresas formales. La presidenta instó a usar plataformas tecnológicas para modernizar el sistema impositivo y hacerlo más eficiente para el sector privado.
La mandataria defendió su política de firmeza para alcanzar acuerdos y advirtió sobre la fragilidad de la situación interna actual. Según la vocería oficial, la presión externa ha sido clave para que se presenten propuestas de negociación más realistas. El periodo de diálogo se mantendrá activo mientras se logren avances en la estabilización económica del territorio.
El nuevo esquema impositivo busca que los sectores económicos logren un nivel superior de productividad tecnológica. Rodríguez espera que el consenso permita un modelo más equilibrado que no asfixie a los productores nacionales con cargas excesivas. Las medidas inmobiliarias y tributarias serán discutidas en las próximas semanas dentro de las comisiones estratégicas recién instaladas.