La delegación diplomática de Venezuela finalizó este miércoles su visita a Washington con reuniones clave en la Casa Blanca. El viceministro Oliver Blanco informó que los encuentros buscan reactivar canales de comunicación y relaciones comerciales. Esta misión acompaña la estrategia de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, para la normalización progresiva de los vínculos bilaterales.
El grupo, liderado por Félix Plasencia, ha permanecido en la capital estadounidense desde finales de enero. La reactivación ocurre tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas de EE. UU., marcando un giro radical en la política regional. Plasencia, diplomático de carrera, es el hombre de confianza de Rodríguez para liderar esta transición institucional.

Los funcionarios venezolanos inspeccionaron los edificios de su embajada en Washington, desocupados desde la ruptura de 2019. Blanco aseguró que estas sedes serán rehabilitadas de inmediato para ponerse al servicio de todos los ciudadanos venezolanos. El retorno a estas instalaciones simboliza el fin del aislamiento internacional que afectó a la representación nacional.
Paralelamente, el Departamento del Tesoro emitió una licencia especial para facilitar las operaciones financieras de la misión venezolana. Esta medida permite a los bancos abrir cuentas y otorgar créditos para el pago de bienes y servicios. La flexibilización financiera es un paso fundamental para que las delegaciones operen con normalidad en suelo norteamericano.
La administración Trump también retiró oficialmente las sanciones personales que pesaban sobre la presidenta Delcy Rodríguez. Este movimiento jurídico elimina los obstáculos para que la mandataria pueda viajar próximamente a Estados Unidos y reunirse con Donald Trump. El gesto de Washington refuerza la legitimidad del gobierno interino ante la crisis global.

La delegación enfatizó que el objetivo es abordar puntos de desacuerdo y avanzar hacia la prosperidad mutua. Washington busca asegurar la estabilidad en Caracas para garantizar el flujo de petróleo y gas hacia los mercados. La normalización de relaciones se percibe como una prioridad estratégica para la seguridad nacional de ambos países.
Esta visita inicia una etapa de cooperación inédita entre la Casa Blanca y el ejecutivo venezolano tras la caída del chavismo. Los equipos técnicos trabajarán ahora en la reactivación comercial y en la seguridad jurídica para las inversiones extranjeras. El reencuentro en Washington cierra uno de los capítulos más tensos de la historia política contemporánea regional.