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Departamento de Justicia de Estados Unidos desarma red de narcotráfico tras el arresto de 48 personas en el Valle de Concho

Una investigación interinstitucional de 18 meses culminó con una masiva redada antidrogas en San Angelo. Las autoridades incautaron cargamentos de metanfetamina, cocaína y armas de fuego vinculados a una organización que introducía sustancias ilícitas en el oeste del estado

Departamento de Justicia de Estados Unidos desarma red de narcotráfico tras el arresto de 48 personas en el Valle de Concho
Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La intervención denominada oficialmente “Operación Extorsión en el Valle de Concho” (y referida también dentro de la iniciativa como “Operación Concho Valley Shakedown”), concluyó con el arresto de 48 presuntos narcotraficantes e infractores. El anuncio oficial fue realizado el pasado jueves por el fiscal federal del Distrito Norte de Texas, Ryan Raybould, quien destacó que el operativo es el resultado de una minuciosa investigación que se extendió por 18 meses.

“Este mensaje debe ser una advertencia clara y contundente para los narcotraficantes del Valle de Concho. Vamos por ustedes”, declaró el fiscal federal Ryan Raybould, enfatizando la efectividad de la cooperación policial para desmantelar estas estructuras criminales. 

Por su parte, Miguel Madrigal, agente especial a cargo de la División de San Antonio de la Administración para el Control de Drogas (DEA), calificó la operación como un esfuerzo decisivo y colaborativo que eliminó una presencia peligrosa en las comunidades del oeste de Texas. Madrigal señaló que la organización desmantelada se dedicaba a importar grandes cantidades de metanfetamina, cocaína, heroína y fentanilo letal, sustancias que alimentan la adicción y generan violencia.

El alcance judicial de la operación se dividió equitativamente entre las jurisdicciones federal y local. Veinticuatro de los presuntos narcotraficantes fueron acusados formalmente por la justicia federal el pasado 13 de mayo y posteriormente arrestados tras una ejecución táctica de gran escala efectuada la semana pasada en San Angelo. Los otros 24 implicados enfrentan cargos presentados por la fiscalía local, los cuales abarcan delitos graves y menores directamente relacionados con el despliegue de la red de distribución de estupefacientes.

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Entre los imputados en las tres acusaciones federales independientes destacan figuras como Oscar Leonel Casillas Jr., Cedrick Jerrod Jones, George Henry Walker, Marcus Maurice Parker y Miguel Ángel Hernández Jr., todos ellos acusados de conspiración para distribuir y poseer con la intención de distribuir 500 gramos o más de metanfetamina, además de cargos por posesión de cantidades superiores a los 50 gramos de la misma sustancia. La lista federal también incluye a Shunte Gregory Ray (vinculado además con posesión de cocaína), Tasha Diane Rose, Carlos Gregory Lopez Jr., Amanda Marlene Burney, Brian Matthew Epperson y Daniel Arizola, bajo cargos similares de distribución masiva.

Asimismo, las acusaciones federales alcanzaron a Juan Carlos Sánchez, quien además de los cargos por metanfetamina enfrenta imputaciones por ser un delincuente convicto en posesión de un arma de fuego. Otros implicados menores dentro del esquema federal como Audry Michelle Allen, Michael Todd Holleman, Alissa Johnn Catrett, Jeannetta Antonetta James, Brandon Chappell, Bannon Dalhart Roe, Marcella Sánchez Herrera, Roy Gene Nichols Jr., Ray Enriquez, Rebecca Salcedo Leon, Eric Hernandez y Armando Meza fueron procesados por conspiración o posesión con fines de distribución en diversas escalas de pesaje.

A nivel local, los cargos fueron presentados de forma conjunta por la fiscal del distrito 51, Allison Palmer, y el fiscal del distrito 119, John H. Best. Sus expedientes incluyen 16 casos adicionales por delitos graves estatales y 9 casos por delitos menores, los cuales alegan diversas infracciones relacionadas con drogas, así como delitos de evasión de arresto y otras violaciones al código penal de Texas. La contundencia de las pruebas acumuladas quedó registrada en material audiovisual filmado durante las incursiones tácticas ocurridas el pasado 28 de mayo.

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En el despliegue de la operación participaron de manera activa más de 30 agentes, oficiales y ayudantes del sheriff pertenecientes a siete agencias policiales. El contingente estuvo integrado por la División de Campo de San Antonio de la DEA, la Oficina de Campo de San Angelo del FBI, el Departamento de Seguridad Pública de Texas, la Oficina del Sheriff del Condado de Tom Green, el Departamento de Policía de San Angelo, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos (U.S. Marshals). También se sumaron las Operaciones Aéreas y Marítimas de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. en San Angelo y el Departamento de Policía de Abilene. Como resultado de los allanamientos, las autoridades lograron la incautación de más de 35 kilogramos de metanfetamina, 303 gramos de cocaína y 10 armas de fuego.

Las autoridades recordaron que, de ser declarados culpables en el juicio, algunos de los acusados principales podrían enfrentarse a penas severas que alcanzan la cadena perpetua en una prisión federal. El Departamento de Justicia recordó a la opinión pública que una acusación formal constituye meramente una alegación de conducta delictiva y no una prueba definitiva, por lo que todos los involucrados se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario en un tribunal.


(Con información del Departamento de Justicia de los Estados Unidos)

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