Ron DeSantis reactivó su iniciativa para impedir que los primos hermanos se casen en Florida, asociando el proyecto HB 733 con la seguridad nacional. Sostuvo que esta práctica pertenece a culturas ajenas que no se alinean con los principios estadounidenses. Actualmente, Florida es uno de los 16 estados del país que aún permite legalmente este tipo de vínculo civil.

El proyecto, presentado por Anne Gerwig y modificado por Dean Black, busca avanzar mediante una sesión extraordinaria tras ser bloqueado anteriormente. La propuesta se incluyó en un paquete de reformas sanitarias que no logró consenso en la legislatura ordinaria. DeSantis ha utilizado foros públicos y entrevistas en medios conservadores para resaltar la importancia de regular estos lazos.
“Eso alimenta parte del yihad encubierto. Provienen de otras culturas que no son consistentes con la cultura de Estados Unidos”.
La ley en el "estado del sol" prohíbe matrimonios incestuosos entre hermanos, padres y abuelos, pero mantiene el vacío sobre los primos hermanos. En Estados Unidos existen unas 250.000 parejas de este tipo, lo que representa un caso por cada 500 matrimonios. El debate previo se dispersó ante temas polémicos como la marihuana medicinal y la nutrición neonatal.
El representante Dean Black defendió la restricción afirmando que existen suficientes opciones de pareja en la sociedad sin recurrir a la consanguinidad. Los defensores del proyecto consideran que la medida es una reforma necesaria para actualizar los estándares del departamento de salud estatal. Sin embargo, el Senado y la Cámara aún no logran unificar criterios sobre el texto.

Avanzar en la prohibición solo sería posible convocando a una sesión extraordinaria antes de que termine la gestión actual de DeSantis. El futuro de esta restricción dependerá de la capacidad de negociación política en la legislatura y de la movilización del ejecutivo. Si no se logra un consenso pronto, la iniciativa podría quedar relegada para el próximo ciclo legislativo.
El debate sigue abierto y genera polarización entre los representantes y la opinión pública de Florida sobre los límites de las uniones civiles. La propuesta coloca al estado en el centro de una discusión nacional sobre la legalidad de estos vínculos consanguíneos. Los sectores que apoyan la medida insisten en que esta refuerza la identidad cultural y la seguridad del estado.
El desenlace de esta propuesta legislativa dependerá de si se convoca a los legisladores antes del cierre del mandato de DeSantis. En caso de no obtener resultados, la cuestión del matrimonio entre primos hermanos se mantendría bajo la normativa actual de legalidad. Por ahora, el proyecto HB 733 permanece a la espera de un nuevo impulso político que defina su implementación definitiva.