Félix Plasencia encabeza la misión para reabrir las emblemáticas sedes diplomáticas de Venezuela en Washington. Junto al viceministro Oliver Blanco, confirmó la recuperación de inmuebles que ahora estarán al servicio de todos los venezolanos. Esta medida es el primer paso operativo tras el alivio de sanciones anunciado por el Tesoro estadounidense el pasado 24 de marzo.
La rehabilitación se centrará en la embajada en Georgetown y la residencia oficial. Ambas estructuras sufrieron un grave deterioro tras ser ocupadas por activistas socialistas en 2019 y quedar bajo custodia del Departamento de Estado. La residencia, una joya arquitectónica de 1939, requiere una intervención urgente para recuperar su valor como construcción histórica en la capital.

El Tesoro emitió una licencia especial que permite al Gobierno realizar pagos por bienes y servicios necesarios. Además, las instituciones financieras ya tienen luz verde para abrir cuentas y otorgar créditos a la representación. Estas facilidades bancarias son fundamentales para ejecutar las obras de restauración y normalizar el funcionamiento administrativo de la misión diplomática.
Plasencia, con más de 34 años de experiencia, es un hombre de confianza de la presidenta interina Delcy Rodríguez. Su trayectoria incluye la reapertura de relaciones con Colombia, lo que le otorga el perfil idóneo para este proceso. Su labor será determinante para restablecer canales de comunicación directa con la administración de Donald Trump en esta nueva etapa.
Paralelamente, la embajada de EE. UU. en Caracas reanudó operaciones bajo el mando de Laura Dogu. Este intercambio ocurre tras la detención de Nicolás Maduro en enero, quien actualmente enfrenta a la justicia en Nueva York. El equipo estadounidense también restaura su sede en la capital venezolana para retomar los servicios consulares lo antes posible.
La reapertura en Georgetown es una de las noticias más esperadas por la comunidad venezolana en el exterior. Una vez operativa, la oficina podrá reanudar los servicios consulares que estuvieron suspendidos durante años de ruptura. Este paso facilitará trámites de identidad y asistencia legal para miles de ciudadanos que residen en territorio norteamericano.
Finalmente, esta representación será el eje para normalizar vínculos con el FMI, el Banco Mundial y el BID. La recuperación de estos activos simboliza el reinicio de la relación bilateral en un contexto de cambio político profundo. El equipo diplomático trabaja a contrarreloj para que las oficinas vuelvan a lucir el pabellón nacional con total normalidad.