Una demanda antimonopolio presentada por 12 estados de Estados Unidos busca frenar de inmediato la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de la multinacional Paramount. La histórica acción legal sostiene firmemente que la operación de USD 111.000 millones concentrará un poder desmedido en el mercado del entretenimiento. La coalición de fiscales generales advierte que la fusión afectará de forma directa a las salas de cine y los distribuidores.
El fiscal general de California, Rob Bonta, lidera formalmente el grupo de estados demandantes entre los que figuran Nueva York y Washington. Las autoridades sostienen que la unión de ambos gigantes conllevará tarifas más altas y menos contenido original para el público televisivo. La acusación formal invoca de manera explícita la Ley Clayton de 1914 para penalizar fusiones que deriven en monopolios.

De concretarse la transacción, apenas cuatro corporaciones pasarían a controlar más del 90% de las películas más taquilleras del mercado estadounidense. Adicionalmente, la nueva megacompañía absorbería el 86% del negocio correspondiente a los estrenos de amplia distribución. Los demandantes alertaron también sobre el control monopólico que ejercerían sobre importantes canales básicos de cable informativos.
Por su parte, la gerencia de Paramount argumentó que la demanda interpuesta distorsiona la legislación vigente en materia de libre competencia comercial. La empresa defendió que la alianza estratégica permitirá estructurar un competidor robusto contra las plataformas de streaming dominantes. La firma tecnológica prometió proteger el pacto con firmeza y desestimó el dictamen de los reguladores estatales.
La sorpresiva arremetida judicial se produce justo cuando ambas compañías planeaban cerrar el acuerdo definitivo durante el presente trimestre del año. Ante la premura, las oficinas estatales exigieron formalmente a las empresas paralizar la compra hasta obtener una sentencia judicial. De lo contrario, los fiscales solicitarán de inmediato una orden de restricción temporal para congelar el proceso.

La dilación del cronograma financiero estipulado generará severas penalizaciones económicas que alcanzan los 650 millones de dólares por cada trimestre de retraso. Adicionalmente, Paramount aceptó por contrato una multa regulatoria por rescisión del negocio fijada en USD 7.000 millones. El pacto corporativo ya cuenta con el visto bueno previo de veinte países y regiones extranjeras.
Si la fusión prospera, el magnate de medios David Ellison asumirá el control directo de CNN y CBS News de forma simultánea. Miles de directores y guionistas expresaron su rechazo absoluto al trato por el inminente riesgo de pérdida de empleos. Mientras tanto, Paramount alegó que entorpecer los plazos previstos sólo causará perjuicios a los trabajadores de la industria.
(Con información de Infobae)