El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la suspensión inmediata de todo el intercambio comercial con España, incluyendo las visitas bilaterales entre ambos países. La instrucción fue transmitida de manera directa al secretario del Tesoro, Scott Bessent, durante la sesión de apertura de la cumbre de líderes de la OTAN que se celebra en Ankara, Turquía.
El mandatario justificó la sanción económica denunciando la persistente morosidad de Madrid en sus obligaciones financieras de defensa, así como la abierta hostilidad diplomática del Gobierno español, al cual calificó explícitamente como una "causa perdida" y un "socio terrible" que se aprovecha de los recursos norteamericanos.
🇺🇸🇪🇸‼️| Desde Ankara, Donald Trump decidió hundir por completo a la España de Pedro Sánchez: “España es una causa perdida. No queremos hacer negocios con ellos, nunca más. Es un socio terrible de la OTAN. No participan, no pagan. Hay que cortar todo el comercio con España,… pic.twitter.com/kmqnW8yYIg
— UHN Plus (@UHN_Plus) July 8, 2026
La resolución de la Casa Blanca representa la segunda advertencia de este tipo contra la nación ibérica y responde al incumplimiento del nuevo umbral del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) en gasto militar exigido por Washington para garantizar la seguridad del bloque occidental.
Asimismo, la frustración de la administración estadounidense se profundizó debido a la reiterada negativa del presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, de permitir el uso del espacio aéreo nacional y de las bases estratégicas de Morón y Rota para respaldar las operaciones militares de la coalición frente al régimen de Irán, el principal Estado patrocinador del terrorismo global.

"Ya no queremos hacer negocios comerciales con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas. No tienen remedio, son mala gente... Ganan muchísimo dinero con nosotros, y nos vamos a asegurar de que ganen mucho menos", sentenció Trump.
A pesar de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, intervino tímidamente para aplacar la tensión recordando que España alcanzó recientemente el mínimo previo del 2% del PIB en inversión militar, el líder estadounidense enfatizó que la soberanía de su nación exige socios confiables que demuestren su lealtad institucional en momentos críticos y no "aprovechados" que obstaculicen las operaciones estratégicas de Occidente en Medio Oriente.
Por su parte, el Palacio de la Moncloa reaccionó con rapidez emitiendo un comunicado en el que intentó restar importancia a las declaraciones del jefe de Estado norteamericano, catalogándolas como "algo habitual" y asegurando que las relaciones comerciales se mantendrán con normalidad bajo el amparo de la Comisión Europea.

Desde Bruselas, portavoces de la Unión Europea salieron en defensa del ejecutivo de Sánchez, argumentando que las normas del mercado único impiden sancionar de manera individualizada a un Estado miembro. No obstante, expertos en derecho internacional recuerdan que la Casa Blanca dispone de facultades legales mediante la declaración de emergencia nacional para congelar activos y restringir importaciones de sectores clave como el automotriz, químico, siderúrgico o el del aceite de oliva.
La realidad de los mercados refleja una creciente cautela, registrándose ya una caída de 1.900 millones de euros en la inversión neta estadounidense en la península durante el primer trimestre de 2026. La firmeza exhibida por la administración Trump en Ankara envía un mensaje a las democracias occidentales sobre la urgencia de asumir con seriedad los presupuestos de seguridad nacional y abandonar las posturas de hostilidad hacia su principal aliado estratégico.
(Con información de EFE, Reuters y El País)