La economía de Estados Unidos registró una sólida expansión de 3,4 % a tasa anualizada durante el tercer trimestre de 2026, firmando su avance más acelerado en un año. Los datos oficiales publicados por el Departamento de Comercio superaron de manera holgada las proyecciones del consenso de analistas, que situaban el crecimiento en un 3,1 %, dejando atrás el 2,2 % anotado en el trimestre previo.
El contundente desempeño del producto interno bruto (PIB) refleja la resiliencia del modelo estadounidense impulsado por las políticas promercado. Esta cifra representa un aval crucial para la gestión económica de la administración de Donald Trump en vísperas de las elecciones legislativas, consolidando un clima de firmeza y confianza en la capacidad productiva del país.
🇺🇸‼️ | El Departamento de Comercio confirmó que el Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa anualizada del 3,4% en el tercer trimestre, superando ampliamente las proyecciones de los analistas. El repunte, impulsado por un fuerte gasto en consumo y un aumento significativo en la inversión empresarial e infraestructura, sacude el panorama político a días de los comicios.
— UHN Plus (@UHN_Plus) October 29, 2026
El consumo privado y el auge tecnológico impulsan la actividad
El repunte de la actividad productiva estuvo motorizado por la solidez del consumo en los hogares y por un notable incremento en la inversión de las empresas. Una medición clave que evalúa las ventas finales a compradores privados internos —excluyendo el gasto público, comercio exterior e inventarios— escaló hasta un 4,9 % anualizado, alcanzando su registro más elevado desde mediados de 2021.
Uno de los motores principales de esta expansión ha sido el auge en la infraestructura para la inteligencia artificial. La construcción de centros de datos de última generación y el equipamiento informático han inyectado un vigoroso capital a la economía real, con firmas globales como Goldman Sachs proyectando que la inversión en el sector tecnológico alcanzará el 1,9 % del PIB nacional.
Solidez empresarial y respaldo de la Reserva Federal al ciclo económico
El dinamismo de la demanda privada se tradujo en un fortalecimiento de los balances corporativos, particularmente en los sectores de servicios, entretenimiento y turismo. Compañías emblemáticas del rubro de cruceros como Royal Caribbean Group reportaron utilidades al alza y proyecciones de reservas récord para los próximos años, reflejando el vigor del gasto en los segmentos con mayor capitalización bursátil.
En el frente monetario, los datos del Departamento de Comercio llegaron tras la decisión de la Reserva Federal de mantener estables las tasas de interés. El presidente del organismo, Kevin Warsh, destacó la fortaleza de la economía impulsada por el consumo y la inversión privada, subrayando que un aumento sostenible de la productividad permitirá sostener esta etapa de crecimiento sólido sin generar desequilibrios.
Las cifras definitivas confirman que la combinación de desregulación, incentivos a la inversión privada y liderazgo tecnológico posiciona a Estados Unidos a la cabeza de las grandes economías globales. El informe macroeconómico reafirma el rumbo económico de la Casa Blanca bajo el mandato de Donald Trump antes de la decisiva jornada electoral del martes.
(Con información de Infobae)