El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador anunció el pasado martes la reactivación inmediata de sus servicios consulares en territorio venezolano, los cuales comenzarán a operar formalmente a partir de este viernes. Los trámites administrativos y de asistencia civil se canalizarán a través de la Sección de Intereses del país andino, habilitada temporalmente dentro de las instalaciones de la Embajada de Suiza en la ciudad de Caracas.
Esta medida de emergencia responde a la necesidad de brindar apoyo directo a la comunidad ecuatoriana residente en el país caribeño, duramente afectada por el trágico doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, el cual ha dejado hasta el momento un saldo oficial de 3.685 personas fallecidas y más de 16.740 heridos en el norte de la nación.

La oficina consular restablecida tendrá la tarea prioritaria de facilitar la emisión y renovación de pasaportes, la entrega de documentos nacionales de identidad, así como la gestión legal de registros de nacimientos, defunciones, matrimonios y uniones de hecho. Adicionalmente, el personal del cuerpo diplomático ecuatoriano, que arribó a la capital venezolana el pasado viernes, se encuentra desplegado ofreciendo asistencia directa en casos de extrema vulnerabilidad social y proporcionando información general para la localización de ciudadanos damnificados por el desastre natural.
Esta reactivación de los canales de asistencia se produce en un escenario de total distanciamiento político, dado que Ecuador mantiene rotas de manera oficial sus relaciones diplomáticas con el régimen de Venezuela desde el año 2024. No obstante, desde una perspectiva de solidaridad la administración del presidente Daniel Noboa ha evitado que las diferencias ideológicas obstaculicen el apoyo logístico, enviando un contingente de 108 bomberos de élite procedentes de Quito y Guayaquil para trabajar activamente en las complejas labores de búsqueda y remoción de escombros en los sectores más destruidos, personal que ya retornó a sus bases tras cumplir exitosamente su misión.
El despliegue de ayuda por parte de las autoridades ecuatorianas contempló además el envío aéreo de más de treinta toneladas de asistencia humanitaria recolectada por el Estado, que incluyó cargamentos de agua potable, insumos médicos y de higiene, víveres no perecederos y productos de primera necesidad. En el vuelo militar de regreso, la Cancillería ecuatoriana coordinó la repatriación segura de 36 ciudadanos que solicitaron el retorno voluntario ante la pérdida de sus hogares, así como el traslado de los restos de tres compatriotas que lamentablemente perdieron la vida a causa de los derrumbes provocados por el sismo.
(Con información de Monitoreamos y El Nacional)