El Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció la desarticulación de una red internacional de infiltración ciberoperativa impulsada por el régimen comunista de Corea del Norte, diseñada para canalizar recursos hacia sus programas armamentísticos mediante la falsificación de antecedentes laborales en empresas estratégicas norteamericanas.
La ofensiva policial, denominada "Operación Lonestar Roundup", resultó en la imputación de 14 individuos (entre ellos diez ciudadanos chinos y dos facilitadores estadounidenses arrestados en Ohio y Texas) señalados por cargos de fraude electrónico, blanqueo de capitales y falsificación documental grave.
Según las investigaciones lideradas por el FBI, los ciberoperadores de la facción norcoreana "Famous Chollima" utilizaron credenciales ajenas, conexiones VPN de proxy y el respaldo de cómplices locales para instalar "granjas de ordenadores" en residencias estadounidenses. Este mecanismo les permitió evadir los controles de reclutamiento corporativo y operar de manera clandestina dentro de las redes privadas de más de 70 empresas continentales.
El Fiscal General Adjunto de Seguridad Nacional, John A. Eisenberg, remarcó la peligrosidad de estas operaciones para la seguridad del Estado:
"El régimen de Corea del Norte utiliza estos esquemas de trabajo fraudulento para recaudar ingresos con fines ilícitos, incluido el desarrollo de armas que podrían ser dirigidas contra Estados Unidos o sus aliados. Estos esquemas amenazan la seguridad de los sistemas de datos y dejan innumerables víctimas de robo de identidad."
Por su parte, el Fiscal Federal del Distrito Norte de Texas, Ryan Raybould, enfatizó el impacto geopolítico y de seguridad nacional tras el decomiso de casi 190 dispositivos de cómputo en más de 40 inmuebles inspeccionados:
"Esta investigación va mucho más allá del fraude. Se trata de un régimen extranjero hostil que se infiltra en empresas americanas a través de identidades robadas y puntos de acceso encubiertos. Cada granja de laptops que desmantelamos cierra una vía de ingresos que el gobierno norcoreano utiliza para financiar programas de armas que amenazan la estabilidad global."
Con este operativo federal, la administración estadounidense refuerza la protección de sus industrias críticas y bloquea los canales de financiamiento irregular dirigidos a sostener la capacidad militar del régimen represivo de Pionyang.
(Con información del Departamento de Justicia de Estados Unidos)