Las autoridades federales de los Estados Unidos ejecutaron una operación al interceptar 90 cargamentos de biodiésel valorados en casi 3 millones de dólares. La acción coordinada entre Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio logró detener el tráfico ilícito de combustible desde los puertos estadounidenses hacia la isla.
El combustible incautado tenía como destino final a la empresa estatal cubana ENETEC S.A., una firma mayorista sancionada oficialmente en julio por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro. Las investigaciones de inteligencia revelaron que redes vinculadas al régimen intentaban evadir flagrantemente las restricciones federales de exportación y la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para inyectar recursos energéticos directos a la estructura del Estado castrista.
Los operativos terrestres y portuarios permitieron confiscar 71 tanques de almacenamiento en Port Everglades, Florida, con cerca de 500.000 galones de biodiésel, mientras que en el puerto de Houston, Texas, se interceptaron otros 19 cargamentos adicionales con 120.000 galones. Sumados a las recientes operaciones marítimas de la Guardia Costera estadounidense contra buques de carga como el Grace y el Jaira Provider, el volumen total arrebatado a las redes de suministro de la dictadura supera ampliamente los 620.000 galones.
Esta ofensiva energética contra el gobierno comunista responde a la decisión de la Casa Blanca de cortar los flujos clandestinos que sostienen al aparato estatal de La Habana, en un contexto donde el régimen enfrenta una severa escasez interna derivada del colapso de sus alianzas internacionales y la suspensión de envíos desde Venezuela. Asimismo, la administración de Donald Trump ha advertido que no tolerará que entidades bajo jurisdicción estadounidense faciliten oxígeno económico a una dictadura alineada con los intereses de Rusia, China e Irán.
Las agencias federales adelantaron que mantendrán las investigaciones abiertas para identificar y procesar judicialmente a las personas o corporaciones que hayan participado en este entramado de evasión, garantizando que no exista impunidad para quienes violenten el embargo.
(Con información de CBS News y CiberCuba)