Según reportes basados en fuentes del Pentágono, el envío contempla a efectivos militares destinados a recibir adiestramiento especializado en combate selvático. La representación diplomática de Estados Unidos en Panamá matizó estas cifras, señalando que la presencia actual corresponde a contingentes rotativos de 120 soldados que completan un curso de capacitación de dos semanas y retornarían posteriormente a sus bases en Fort Drum.
La Administración de Donald Trump sustentó el incremento militar en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional del Pentágono, la cual establece recuperar e imponer la doctrina Monroe para restaurar la preeminencia hegemónica e intervencionista de Washington en Latinoamérica.
Alcance operativo en Colombia y Honduras
La planificación militar contempla que el personal adiestrado participe en ejercicios combinados con las fuerzas armadas de Colombia y Honduras, centrados en el intercambio de inteligencia, el uso de tecnología de rastreo y el apoyo logístico en la lucha contra el narcotráfico en la cuenca del Caribe y el Pacífico.
"En Colombia hemos tenido presencia de militares de los Estados Unidos desde hace muchas décadas en labores de radar, equipos e inteligencia", dijo Sebastián Bitar, profesor de la Universidad de los Andes.
El incremento del adiestramiento táctico se produce en un contexto de reorganización operativa del Departamento de Guerra de Estados Unidos, que busca consolidar un mando unificado para coordinar la lucha contra las redes transnacionales del narcotráfico e intensificar la cooperación con los gobiernos aliados de la región.
(Con información de La FM y El País)