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EEUU clausura el TPS para proteger sus fronteras tras aval de la Corte Suprema

La administración republicana termina con el beneficio migratorio tras ganar una extensa batalla legal en los tribunales

EEUU clausura el TPS para proteger sus fronteras tras aval de la Corte Suprema
REUTERS/ARCHIVO

El gobierno estadounidense avanzó con la clausura del TPS para ciudadanos de Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela tras obtener el respaldo de la Corte Suprema. La medida adoptada por la administración republicana cumple una promesa clave de campaña orientada a frenar el flujo migratorio descontrolado. Esta decisión elimina la protección frente a deportaciones para más de 500.000 extranjeros que permanecían bajo esta categoría excepcional.

La resolución del alto tribunal pone fin a años de controversia judicial iniciada por sectores progresistas que buscaban perpetuar el beneficio. Al vencer los plazos establecidos, los beneficiarios perderán el permiso legal de trabajo y retornarán a una condición irregular. La medida busca reforzar la soberanía nacional y priorizar la seguridad en el espacio territorial norteamericano.

Ante el inminente retorno de sus ciudadanos, la presidencia de Honduras asumió una postura pragmática y colaborativa con la diplomacia estadounidense. El mandatario Tito Asfura dialogó con el secretario de Estado Marco Rubio para establecer un esquema de repatriación ordenada y digna que resguarde los bienes familiares de los retornados.

"Debemos ser respetuosos de las decisiones soberanas de los Estados Unidos", afirmó el presidente Asfura para fundamentar su plan de asistencia consular. La postura del gobierno hondureño contrasta con la falta de cooperación de los regímenes autoritarios de la región. El compromiso centroamericano busca garantizar una transición organizada mediante los canales diplomáticos formales.

En el caso de las tiranías de la región, el régimen dictatorial venezolano y la dictadura de Ortega y Murillo en Nicaragua han generado el éxodo masivo de refugiados hacia territorio norteamericano. La falta de relaciones diplomáticas formales con estas estructuras totalitarias dificulta la implementación de protocolos inmediatos de deportación desde el Departamento de Seguridad Nacional.

Por su parte, Haití padece un estado de caos y violencia pandillera desatado por grupos criminales que controlan la mayor parte del territorio nacional. La ausencia de un gobierno fuerte en la isla agrava la situación de los miles de haitianos afectados por el cese de la medida excepcional en suelo estadounidense.

La estrategia de la Casa Blanca apunta a acelerar los procesos de deportación para consolidar el orden en las fronteras antes de las elecciones. La firmeza frente a la migración ilegal constituye un eje programático indiscutible para la defensa de la legalidad y la seguridad interna en el país.


(Con información de Reuters)

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