El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, convocó a una sesión urgente del Parlamento para solicitar la autorización constitucional que permita al ejército brindar apoyo militar a Arabia Saudita en caso de que el reino lo requiera. La iniciativa busca contener la escalada de agresiones perpetrada en los últimos días por la milicia hutí, alineada con Irán, en contra del principal exportador de petróleo del mundo.
El posicionamiento de El Cairo ocurre tras una reunión del Consejo de Defensa Nacional, encabezada por el mandatario egipcio y con la participación del primer ministro, el presidente de la Cámara de Diputados y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. La votación parlamentaria para respaldar el despliegue de asistencia defensiva continuará este lunes, según confirmaron legisladores y medios locales.
En una declaración formal emitida por la Presidencia de Egipto, el gobierno se comprometió a proporcionar todas las formas de apoyo necesarias para salvaguardar la seguridad, la estabilidad, la integridad territorial y los recursos estratégicos saudíes. La postura responde al incremento de ataques lanzados por los insurgentes yemeníes contra el aeropuerto internacional de Riad y las instalaciones energéticas de la compañía estatal Saudi Aramco.
Durante una alocución celebrada este sábado, Abdel Fattah al-Sisi afirmó que las eventuales acciones de sus fuerzas armadas se coordinarán con la orientación del Rey Salman y del príncipe heredero Mohammed bin Salman. El anuncio sucede a la visita oficial realizada por la cúpula saudí a Egipto a mediados de septiembre, en el marco del recrudecimiento del conflicto en territorio yemení.
Ambas naciones mantienen una alianza estratégica y comercial consolidada desde 2013, periodo en el que Riad y otras monarquías del Golfo Pérsico han destinado miles de millones de dólares en inversiones y depósitos bancarios para fortalecer la estabilidad económica egipcia. En este contexto, el respaldado al reino se alinea con la coalición árabe que interviene en la región para defender al gobierno legítimo y frenar el expansionismo de las facciones insurgentes.
La posible movilización de uno de los ejércitos más nutridos del mundo árabe refuerza los mecanismos de disuasión defensiva en Medio Oriente, asegurando la protección de la infraestructura petrolera global frente a las embestidas de las milicias pro-iraníes.
(Con información de Reuters)