El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la cancelación de la totalidad de sus operaciones de pase pasivo (REPO) vigentes y la concertación de un nuevo acuerdo por USD 6.000 millones con diez bancos internacionales de primera línea. La medida extiende de manera unificada el vencimiento de estas obligaciones hasta septiembre de 2028. De esta forma, la autoridad monetaria logra desplazar los compromisos financieros en moneda extranjera que originalmente recaían sobre los años 2026 y 2027, trasladándolos para después de las próximas elecciones presidenciales.
La transacción, estructurada mediante la utilización de títulos BONAR disponibles en la cartera de la entidad dirigida por Santiago Bausili, cosechó un interés en los mercados internacionales. En la subasta realizada el pasado 30 de junio, el BCRA registró ofertas por un total de USD 8.250 millones, una cifra que superó ampliamente el cupo licitado. Desde el plano oficial, destacaron que el resultado de la convocatoria convalida el respaldo de las instituciones financieras externas hacia el ordenamiento macroeconómico y el fortalecimiento del balance del organismo.

Bajo este nuevo esquema, el Banco Central abonará una tasa de interés equivalente al indicador SOFR más un spread del 4,00%. Esta unificación representa una reducción en el costo de financiamiento respecto de los dos primeros tramos previos, mientras que mantiene las condiciones del tercer tramo de principios de año. Con una tasa SOFR de referencia que ronda el 3,66%, el costo financiero total estimado para la autoridad monetaria se sitúa en el 7,66% anual, otorgando mayor previsibilidad al flujo de divisas de las reservas.
La postergación de los pagos busca proteger el frente cambiario de cara a los períodos de volatilidad asociados a los procesos electorales. De acuerdo con las últimas declaraciones de la conducción de la entidad, esta renovación forma parte de una estrategia de acumulación de "poder de fuego" líquido que asciende a los USD 20.000 millones. El plan se complementa con la reducción preventiva del libro de posiciones en el mercado de futuros y la reactivación de convenios de swaps bilaterales de monedas, herramientas orientadas a mitigar eventuales tensiones en la plaza cambiaria local.
De forma complementaria a esta ingeniería financiera, el Palacio de Hacienda se prepara para presentar el programa financiero detallado del Tesoro Nacional. El anuncio, que estará encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, detallará las estrategias para afrontar los compromisos en moneda extranjera de mediano plazo. La propuesta del equipo económico se define como un esquema conservador enfocado en la constitución de colchones de liquidez durante el próximo año para asegurar un cumplimiento holgado hacia las metas finales del mandato.
(Con información de Infobae y El Litoral)