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El embajador israelí advierte que el alto el fuego en Líbano no brinda inmunidad al grupo terrorista Hezbollah

Tras liderar una intensa ronda de negociaciones en Washington bajo el auspicio de la administración Trump, Yechiel Leiter condena las agresiones de la milicia chiita y supedita la paz al desmantelamiento de su infraestructura criminal

El embajador israelí advierte que el alto el fuego en Líbano no brinda inmunidad al grupo terrorista Hezbollah
El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter. REUTERS/ARCHIVO

El embajador de Israel ante los Estados Unidos, Yechiel Leiter, lanzó una contundente advertencia al grupo terrorista Hezbollah tras la culminación de la cuarta ronda de negociaciones de paz celebrada en la sede del Departamento de Estado en Washington D. C. El diplomático, quien encabezó de manera firme la delegación de Tel Aviv, calificó el cierre de las conversaciones bilaterales como un “paso importante” para mitigar las hostilidades con el Gobierno de Beirut, pero dejó en claro que la tregua acordada no representa bajo ninguna circunstancia una carta de impunidad para la organización extremista financiada por la República Islámica de Irán.

La delegación israelí condicionó de forma irrevocable la continuidad de esta medida pacificadora al cese absoluto de los lanzamientos de proyectiles y a la completa desarticulación de las estructuras criminales en la frontera, una postura de fuerza que cuenta con el respaldo de la Casa Blanca para restablecer el orden y garantizar la seguridad de la población civil en el norte del territorio israelí.

El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter. REUTERS/ARCHIVO

El nuevo entendimiento diplomático, mediado de manera directa por la administración del presidente Donald Trump, contempla un riguroso plan estratégico para establecer “zonas piloto” en el sur del Líbano, las cuales deberán ser controladas de forma exclusiva por las Fuerzas Armadas libanesas con el objetivo de erradicar toda presencia del grupo islamista radical.

Pese a los compromisos asumidos por la embajadora libanesa, Nada Hamadeh, para reforzar la soberanía del ejército regular y vigilar los límites fronterizos internacionales, la milicia integrista violó los acuerdos pocas horas después del anuncio, lanzando una salva de cohetes contra soldados israelíes en la localidad de Al-Qantara y perpetrando un ataque terrorista con drones en las inmediaciones del castillo de Chqif.

La agudización de este conflicto regional se remonta al pasado 2 de marzo, cuando el grupo satélite de Teherán inició una campaña de bombardeos masivos contra comunidades judías en represalia por la histórica eliminación del líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, ocurrida durante la operación militar conjunta de precisión ejecutada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

El embajador estadounidense ante Israel, Mike Huckabee, calificó las recientes jornadas de negociación tripartita como “muy intensas” y ratificó la doctrina de la Casa Blanca de aislar por completo la influencia persa en el Mediterráneo oriental, enfatizando de manera categórica que el estado terrorista de Irán no posee ninguna legitimidad ni derecho a intervenir en el futuro político del Líbano ni de sus países vecinos.

El presidente Donald Trump ha manifestado su firme determinación de separar las mesas de diálogo referentes al frente libanés de las negociaciones de máxima presión que Washington mantiene directamente contra el régimen de Teherán. No obstante, la dictadura teocrática persa ha intentado boicotear los avances diplomáticos mediante amenazas directas proferidas por su ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, quien advirtió de manera desafiante que cualquier respuesta militar israelí contra los bastiones y búnkeres de Hezbollah en Beirut desencadenaría una confrontación regional a gran escala.

Frente a las constantes rupturas del cese de fuego por parte de los terroristas, las delegaciones oficiales de Israel y el Líbano han programado una nueva cumbre de alto nivel en Washington para el próximo 22 de junio, donde se evaluará la efectividad de las zonas de exclusión militar. El Departamento de Estado norteamericano ratificó de forma institucional que cualquier acuerdo duradero debe gestionarse estrictamente a través de los canales formales de ambos gobiernos, invalidando de forma rotunda cualquier vía alterna o paralela de negociación que pretenda otorgarle validez política a las milicias fundamentalistas subordinadas a Teherán.

(Con información de Europa Press y EFE)

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