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El estado terrorista de Irán sabotea la tregua y bloquea el corredor marítimo de Ormuz tras nuevos ataques

El tráfico de buques se desplomó por completo el fin de semana luego de que el régimen de Teherán violara el acuerdo del 17 de junio para exigir el control absoluto del paso

El estado terrorista de Irán sabotea la tregua y bloquea el corredor marítimo de Ormuz tras nuevos ataques
FOTO DE ARCHIVO: El petrolero "Callisto" permanece fondeado mientras el tráfico se reduce en el estrecho de Ormuz, en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Mascate, en Omán. 10 de marzo de 2026 REUTERS/Benoit Tessier

El estratégico corredor marítimo frente a las costas de Omán, la única ruta segura alternativa al canal central del Estrecho de Ormuz, quedó prácticamente paralizado el fin de semana debido a la agresividad de Irán. El régimen de Teherán ejecutó dos feroces ataques contra buques mercantes en apenas tres días, rompiendo la frágil tregua alcanzada con la Administración Trump. El flujo comercial en esta zona crítica —por donde pasa habitualmente el 20% del petróleo mundial— se desplomó de niveles récord a un goteo mínimo de embarcaciones forzadas a navegar bajo estricta protección militar de la Marina estadounidense.

Las hostilidades en el mar comenzaron el jueves con un impacto contra un navío frente a la costa de Dahit, seguido por un segundo ataque terrorista el sábado en pleno cruce del estrecho. Ante la inminente amenaza armada, la Organización Marítima Internacional (OMI) tomó la drástica decisión de suspender de inmediato la evacuación de más de 11.000 marineros atrapados desde el inicio de la crisis en febrero. El secretario general del organismo, Arsenio Domínguez, fue tajante al condicionar el retorno de las misiones civiles a la obtención de garantías reales de seguridad frente a los misiles iraníes.

FOTO DE ARCHIVO: Buques anclados en el estrecho de Ormuz, vistos desde Musandam, Omán, el 19 de junio de 2026 REUTERS/Stringer/Archivo

La asimetría del tránsito actual evidencia las intenciones de control hegemónico de la teocracia, ya que apenas un puñado de barcos se arriesgó a usar el corredor omaní el domingo, haciéndolo bajo escolta de destructores de Estados Unidos. En abierto contraste, los barcos vinculados directamente a los intereses de Teherán circularon sin contratiempos por el norte de la isla de Larak, usando las rutas que el régimen pretende imponer a la comunidad internacional.

Esta escalada bélica dinamitó el memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio entre Donald Trump y Masoud Pezeshkian, el cual buscaba poner fin al conflicto que inició el 28 de febrero tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel. Aquel pacto estipulaba la reapertura del estrecho por 60 días sin el cobro de tasas ilegales y el cese del bloqueo naval norteamericano a cambio del inicio de negociaciones nucleares. No obstante, la delegación iraní desconoció el tratado de forma casi inmediata, argumentando que el canal seguro de Omán no contaba con la coordinación de sus fuerzas militares.

La Autoridad del Estrecho de Ormuz, la agencia creada por el régimen islámico para extorsionar al comercio global, advirtió cínicamente que cualquier buque fuera de sus mapas autorizados carece de garantía de paso seguro. Aunque Washington y Teherán acordaron detener los bombardeos cruzados del fin de semana, el flujo saliente de combustible desde el Golfo Pérsico siguió drásticamente restringido. La consultora de inteligencia Windward describió que el panorama actual en la zona se asemeja al periodo de máximo asedio, dominado por la navegación de una "flota fantasma" al servicio de Irán.

Pese a que el lunes se abrió una mesa diplomática de urgencia entre funcionarios de Omán e Irán, el horizonte en el Medio Oriente sigue siendo de extrema tensión. El Pentágono ya advirtió formalmente que no tolerará el cobro de aranceles ni la piratería estatal sobre lo que las leyes internacionales consagran como aguas internacionales libres. La disputa de fondo sobre quién controla el libre tránsito por Ormuz demuestra que, mientras el Estado terrorista iraní mantenga sus ambiciones de chantaje energético, la estabilidad económica de Occidente seguirá bajo una constante amenaza.


(Con información de Infobae)

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