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El G7 cierra filas con la estrategia de Trump: presión total a Rusia para forzar una negociación

El mandatario estadounidense y los líderes de las principales potencias occidentales defienden la soberanía de Ucrania; Washington condiciona nuevas sanciones energéticas al desbloqueo del estrecho de Ormuz

El G7 cierra filas con la estrategia de Trump: presión total a Rusia para forzar una negociación
El canciller alemán, el primer ministro británico, el presidente de EE.UU., el de Francia, el de Ucrania y la primera ministra de Japón, en la reunión del G7 en Évian (EFE/EPA/Thibault Camus)

En una sesión de hora y media de duración dedicada exclusivamente a la guerra de Ucrania, los líderes de Japón, Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia, Canadá y los Estados Unidos ofrecieron respaldo a la soberanía e integridad territorial ucraniana. El bloque internacional coincidió en la necesidad de asfixiar económicamente al Kremlin para forzarlo a sentarse en una mesa de negociación formal.

El presidente estadounidense, Donald Trump, asumió un rol protagónico en los debates y envió un mensaje directo de advertencia a Moscú al señalar que el gobierno ruso debe alcanzar un acuerdo debido a las enormes pérdidas humanas que ha sufrido en el campo de batalla. Fuentes diplomáticas de la delegación francesa explicaron que la estrategia de la Casa Blanca y sus aliados contempla la aplicación de una nueva oleada de sanciones severas sobre las exportaciones del petróleo ruso. 

Donald Trump, Emmanuel Macron y Volodimir Zelenski en la primera sesión de trabajo del G7 (EFE/EPA/Thibault Camus)

Dicha medida se ejecutará una vez que se concrete el esperado desbloqueo del estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave cuyo cierre previo por parte del régimen de Teherán había obligado a Washington a flexibilizar temporalmente las restricciones energéticas a Rusia para estabilizar el mercado global de crudo. Durante los encuentros, Trump felicitó personalmente a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, por el giro estratégico en la dinámica actual de los combates, reconociendo que las fuerzas ucranianas han logrado revertir la tendencia y ya no figuran como la facción rezagada en la contienda.

 Este cambio de postura en el terreno militar fue evaluado positivamente por el mandatario norteamericano, quien coincidió con el resto de los mandatarios en que el nuevo panorama fortalece la posición negociadora de Occidente. En el marco de la cumbre, el líder de la Casa Blanca mantuvo reuniones bilaterales con Zelenski y con el emir de Catar, ratificando su total disposición para involucrarse activamente en la resolución definitiva del conflicto.

La reafirmación de los Estados Unidos como un socio fiable y determinante en la arquitectura de seguridad global era uno de los objetivos prioritarios de la agenda diseñada por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien agendó encuentros directos con Zelenski para consolidar el bloque transatlántico. La potencia norteamericana provee capacidades críticas de inteligencia militar, destacando el suministro ininterrumpido de datos tácticos de alta precisión recopilados a través de su red de satélites gubernamentales.

El presidente francés, Emmanuel Macron y el ucraniano Volodimir Zelensky este martes en Évian, Francia (EFE/EPA/Yoan Valat)

Por su parte, el presidente Zelenski aprovechó el foro internacional para urgir al G7 a robustecer los sistemas de defensa antiaérea del país, una solicitud fundamentada en los recientes ataques masivos perpetrados por Rusia que causaron la muerte de 11 civiles y la destrucción de una catedral histórica en Kiev. Ante la imposibilidad de concertar una reunión con el mandatario ruso en suelo europeo, el líder ucraniano propuso establecer un formato de diálogo posterior en el territorio de los Estados Unidos, una plaza diplomática bajo la influencia directa de Washington en la que resultaría sumamente complejo para el jefe del Kremlin negarse a comparecer.

La respuesta de Moscú ante el acto diplomático aliado reflejó el aislamiento político que padece el régimen de Vladímir Putin. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, negó haber recibido cualquier tipo de invitación oficial por parte de Kiev para entablar un diálogo directo en el marco del G7, argumentando que no existen canales de comunicación formales entre ambos gobiernos.


(Con información de EFE y DW)

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